Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva

Hermandad de la Misericordia

Hermandad de Culto y Apostolado del Dulce Nombre de Jesús y Cofradía de Penitencia del Santo Cristo de la Misericordia, María Santísima de la Concepción y San Juan Evangelista

Fotografías: «Juan Luis Rodríguez Medina, Pablo Jesús Núñez Romero Manuel González Olivares y Claudia Cartes Robles«

La Hermandad del Santo Cristo de la Misericordia de Huelva nace del impulso firme y decidido de un grupo de jóvenes cofrades que, en el año 1981 y desde el seno de la tertulia cultural «El Cirio Apagao», soñaron con una cofradía distinta, austera, recogida y profundamente penitencial. Con esa visión, se acercaron al párroco de la Parroquia de Nuestra Señora Estrella del Mar, el Rvdo. P. Carlos Núñez Vega, con la propuesta de fundar una hermandad y contribuir, al mismo tiempo, a la restauración del templo parroquial de La Milagrosa, que entonces se hallaba en estado de ruina.

La Hermandad fue erigida canónicamente el 20 de diciembre de 1982 y, al año siguiente, se bendijo la imagen titular del Santo Cristo de la Misericordia, obra del escultor Gabriel Cuadrado Díaz. En 1984 se realiza la primera Estación de Penitencia desde la iglesia de La Milagrosa, con el Cristo llevado a hombros por sus hermanos. No obstante, en 1987, debido al grave deterioro del templo, la corporación se traslada de forma provisional al convento de las Madres Agustinas, comenzando así una etapa itinerante que marcaría profundamente su historia.

Durante este largo periodo, la Hermandad desarrolló su vida espiritual y cultual en el convento agustino, y trabajó incansablemente con las instituciones para la recuperación del templo original. En paralelo, se incorporaron nuevas imágenes: en 1993 el Dulce Nombre de Jesús, y en 1996 la imagen de María Santísima de la Concepción, obra de Juan Manuel Miñarro.

Finalmente, el 5 de octubre de 1997 culminan las obras de restauración de la iglesia de La Milagrosa y, el día 25 del mismo mes, la Hermandad regresa a su sede original, ocupando su capilla en la nave del Evangelio, en el sotocoro. A ello se suma el esfuerzo por construir su propia Capilla y Casa de Hermandad, proyecto que se hace realidad en 2004 gracias a la colaboración de las Hijas de la Caridad y al trabajo constante de sus hermanos.

En 2010, la Hermandad traslada su Estación de Penitencia al Jueves Santo. A lo largo de los años, ha mantenido una profunda conexión con la vida devocional y social del barrio, destacando su obra restauradora del patrimonio, su modelo de cofradía de silencio y su compromiso con los valores de austeridad, fraternidad y culto serio.

Momentos significativos recientes incluyen la presidencia del Cristo de la Misericordia en la Procesión Magna Jubilar de 2016 y su Viacrucis extraordinario por las calles del barrio, así como la incorporación de la imagen de San Expedito como titular en 2011.

Desde su fundación, la Hermandad ha estado guiada por distintos Hermanos Mayores que han dejado huella en su historia, destacando la entrega de todos sus miembros por consolidar una hermandad ejemplar, nacida del corazón de la ciudad y forjada en el esfuerzo constante.

Hábito de Nazareno

Túnica y morrión de ruan negro y cinturón ancho de esparto.

Hermano Mayor

Rogelio Rodríguez Ruiz

Santísimo Cristo de la Misericordia

La imagen del Santísimo Cristo de la Misericordia se alza como una profunda alabanza visual al Amor Redentor de Dios, eco vivo de las palabras de Cristo en el Evangelio de Mateo: “la Misericordia, la Justicia y la Fe” (Mt 23,23). En esta obra, la Cruz se convierte en símbolo supremo de Misericordia, manifestando en su forma y gesto el perdón, la entrega y la esperanza para toda la humanidad.

La talla fue encargada el 26 de diciembre de 1982 al escultor e imaginero Gabriel Cuadrado Díaz, siendo una de sus últimas obras antes de su fallecimiento en enero de 1985. El conjunto, tanto el Cristo como la Cruz, fue labrado íntegramente en madera de pino, con un acabado sobrio y una policromía contenida, en línea con la estética de los años ochenta, marcada por el retorno a la sobriedad expresiva tras décadas de imaginería más idealizada.

El Señor aparece crucificado en actitud de muerte serena, con el rostro inclinado y los ojos cerrados, expresando un profundo recogimiento, sin dramatismo extremo pero sí con un hondo mensaje espiritual. El modelado anatómico, proporcionado y bien resuelto, transmite quietud y solemnidad, con un lenguaje visual que invita más a la contemplación que al impacto.

La imagen fue bendecida el 26 de noviembre de 1983 por el entonces director espiritual de la Hermandad, el Rvdo. P. D. Carlos Núñez Vega, marcando el inicio de su veneración pública. En 1990, fue sometida a una restauración por N.H.R.D. José Antonio Díaz Roca, quien llevó a cabo labores de conservación, respetando plenamente la fisonomía y el carácter original de la obra.

 

María Santísima de la Concepción

La imagen de María Santísima de la Concepción, titular mariana de la Hermandad del Cristo de la Misericordia, responde iconográficamente a la advocación de la Inmaculada Concepción, dogma de fe que afirma que la Virgen María fue preservada de todo pecado original desde el primer instante de su existencia. Esta creencia, profundamente arraigada en la espiritualidad y la identidad católica, es el fundamento teológico de esta devoción, que honra a María como Madre pura y sin mancha, ejemplo de gracia y redención.

La imagen fue realizada en el año 1996 por el prestigioso imaginero Juan Manuel Miñarro López, reconocido por su formación académica, su sensibilidad artística y su profundo conocimiento de la anatomía y el simbolismo cristiano. La obra fue bendecida el 26 de noviembre de 1996 por el Rvdo. P. D. Hilario Álvarez López, actuando como madrinas de honor la Comunidad de las Hijas de la Caridad, quienes desde entonces han mantenido un especial vínculo espiritual con la Virgen.

Se trata de una imagen dolorosa de candelero para vestir, cuyas partes nobles están talladas en madera de cedro, mientras que el cuerpo-maniquí ha sido ejecutado en pino de Flandes, según la técnica tradicional sevillana.

El rostro de la Virgen refleja una belleza serena y espiritualizada, con expresión doliente pero contenida, característica del estilo de Miñarro. Su mirada, inclinada y melancólica, expresa la aceptación del misterio redentor, a la vez que transmite ternura y protección. Los labios entreabiertos, el ceño ligeramente fruncido y la disposición de las manos refuerzan el sentimiento de maternidad compasiva, propia de aquella que acompaña al Redentor desde la encarnación hasta la cruz.

 

San Juan Evangelista

La imagen de San Juan Evangelista, obra del escultor Esteban Sánchez Rosado, representa al apóstol más joven y amado por Jesús, miembro del círculo íntimo del Maestro e inseparable testigo de los momentos más trascendentales de su vida pública: la resurrección de la hija de Jairo, la Transfiguración en el Tabor, la agonía en Getsemaní y, de forma muy especial, la Pasión y Muerte en la Cruz, donde permanece al pie del madero junto a la Virgen María.

Esta talla recoge con sensibilidad y devoción la figura del Discípulo Amado, no sólo desde su dimensión bíblica, sino también desde su profundo simbolismo teológico: modelo de fidelidad, ternura, amor y contemplación, y figura esencial en el misterio de la Redención. Fue a él a quien Jesús confió a su Madre, y por tanto, a través de él, la Iglesia entera recibe a María como madre.

Artísticamente, la imagen de San Juan responde al arquetipo juvenil, con rostro sereno, de rasgos finos y expresión contenida, en actitud de escucha y acompañamiento. Sus ojos, ligeramente bajos o dirigidos hacia la Virgen, transmiten afecto, comprensión y firmeza, mientras su anatomía esbelta y bien proporcionada proyecta una figura elegante, profundamente humana y espiritual.

La obra, elaborada en madera policromada según la tradición imaginera andaluza, está pensada para procesionar junto a María Santísima, completando el conjunto iconográfico del Calvario. San Juan no solo es aquí un testigo de la Pasión, sino un reflejo vivo de la entrega total a Cristo y del cuidado a la Madre, convirtiéndose en espejo de todo discípulo que acompaña con amor y perseverancia el camino de la fe.

 

Dulce Nombre de Jesús

La imagen del Dulce Nombre de Jesús es una evocadora representación de la infancia del Redentor, obra del escultor Salvador Guzmán Moral, quien la talló en madera de cedro, siguiendo los cánones formales de la escuela sevillana barroca, en la línea de grandes maestros como Juan de Mesa y Martínez Montañés.

La talla fue bendecida el 11 de abril de 1993, Domingo de Resurrección, en el Convento de las Madres Agustinas, por el Rvdo. P. D. Hilario Álvarez López, siendo madrinas de la bendición las Hermanas de la Corporación, lo que simboliza el especial vínculo espiritual entre la Hermandad y la comunidad religiosa.

Artísticamente, la imagen presenta a un Niño Jesús sereno y majestuoso, de rasgos suaves, expresión dulce y cuerpo proporcionado, destacando por la pureza de su mirada y la nobleza de su actitud. La escultura transmite una belleza clásica y devocional, alejada del exceso ornamental, centrada en el simbolismo del Nombre de Jesús, que en hebreo significa “Dios salva”.

Este nombre, revelado por Dios a través de los ángeles tanto a José como a María en los evangelios de Mateo (1, 21) y Lucas (1, 31), expresa la identidad y la misión redentora del Hijo de Dios: salvar a su pueblo de sus pecados y reinar eternamente como Hijo del Altísimo.

Desde su bendición, la imagen ha estado ligada de forma especial al culto de la Hermandad, celebrándose cada 3 de enero, festividad del Dulce Nombre, una solemne Santa Misa en su honor.

Además, desde 2012, el 4 de enero se celebra una procesión infantil con esta sagrada imagen por las calles de la feligresía, en la que participan niños hasta los 14 años, en una manifestación tierna y pedagógica de fe que busca inculcar el amor al Nombre de Jesús y fomentar la devoción desde la infancia.

Paso Procesional del Santo Cristo de la Misericordia

El paso del titular cristífero se presenta con un diseño austero y elegante, fiel reflejo de la espiritualidad de la Hermandad. Su estructura, realizada en madera de caoba, fue ejecutada por el tallista Cayetano Reyes, quien optó por una línea esencial y limpia, sin recargar la talla para que la imagen del Crucificado concentre todo el protagonismo.

En las esquinas del canasto se sitúan las representaciones de los Cuatro Evangelistas, obras del escultor Salvador Guzmán Moral (1991), que aportan un valioso mensaje catequético vinculando el sacrificio de Cristo con el testimonio de los autores sagrados. La iluminación se resuelve mediante cuatro hachones de gran porte, situados en las esquinas, que envuelven al conjunto en una atmósfera de recogimiento durante la estación de penitencia. Este paso es un claro ejemplo de cómo la sencillez bien entendida puede convertirse en una poderosa herramienta de expresión litúrgica.

 

Templo y Casa de Hermandad

Proyecto del arquitecto Enrique Soler Arias, presentado el 30 de noviembre de 2000 y bendecido el 31 de octubre de 2004. Consta de tres plantas:

  • Planta baja: capilla, coro y almacén.

  • Segunda planta: sala de hermanos y dependencias.

  • Tercera planta: salón de actos.

 

Enseres y Orfebrería Destacada

  • Cruz de Guía: madera de ukola tallada por José Hierro, con enagüilla de terciopelo negro bordada con el escudo de la Hermandad.

  • Faroles de mano: dos piezas de estilo gótico en alpaca plateada, obra de Orfebrería Villarreal, portadas por los pajes que acompañan al muñidor.

  • Faroles góticos de Cruz de Guía: pareja en alpaca plateada de Villarreal.

  • Faroles góticos de Simpecado: de mayor tamaño, también de Villarreal.

  • Libro de Reglas: sobre terciopelo negro, con escudo de la Hermandad en orla gótica, obra de Juan Borrero (Orfebrería Triana). Incluye pintura del Santo Cristo de la Misericordia por Francisco Llonis (1992).

  • Pértiga del Libro de Reglas: templete con la Inmaculada Concepción, asta forrada en terciopelo negro y remates de Villarreal (1993).

  • Guion-Estandarte actual: terciopelo negro con escudo bordado en tisú y oro por ArteBord, asta rematada con cruz de Juan Borrero.

  • Guion-Estandarte antiguo: bordado por Francisco Contioso (1984).

  • Ciriales: seis piezas en alpaca plateada, cuatro de Villarreal y dos de Ramos.

  • Varas: conjunto en metal negro con remates del escudo; la del Hermano Mayor en alpaca labrada por Juan Borrero (1984).

  • Esquila y medallón: esquila de dos campanas de Villarreal (1992) y escudo de muñidor en bronce por Alejandro Marmolejo (2023).

  • Palermos:

    • Palo de Fiscal: madera negra con orfebrería de Villarreal (1990).

    • Palo de Celador Mayor: plata con bola superior de Fernando Marmolejo (2004).

    • Palo de muñidor: bronce, Fernando Marmolejo (2004).

  • Incensarios y navetas: piezas de Villarreal (1985 y 1991) y un incensario de Gustavo Jacinto Larios (2022).

  • Evangelistas: tallados en madera de caoba y cedro por Salvador Guzmán (1990), ubicados en el paso del Cristo.

  • Corona: plata de ley, obra de Fernando Marmolejo (1996).

  • Ráfaga de estrellas: plata de ley labrada con doce estrellas y piedras blancas, Fernando Marmolejo (1997).

 

Ajuar de María Santísima de la Concepción

  • Terno Virgen: saya en oro sobre terciopelo rojo (2008), cinturilla y dos corbatas azules bordadas en oro; manto azul bordado en oro (2010). Obras de Concepción Rodríguez Díaz, diseño de Enrique José Bendala.

  • Terno Concepcionista: saya, mangas, cinturilla y sardinetas en tisú bordado en oro, manto en terciopelo azul. Obra de Rafael Infante (ArteBord, 2022).

Corona de María Santísima de la Concepción
Hermandad de Culto y Apostolado del Dulce Nombre de Jesús y Cofradía de Penitencia del Santo Cristo de la Misericordia, María Santísima de la Concepción y San Juan Evangelista

La corona de María Santísima de la Concepción, titular mariana de esta Cofradía, fue realizada en plata de ley, respondiendo a un marcado estilo barroco. Su autor fue el reconocido orfebre Fernando Marmolejo Camargo, quien la ejecutó en su propio taller. La pieza, financiada por el conjunto de hermanos, fue presentada en 1996 y bendecida el 26 de noviembre de ese mismo año, junto con la imagen de la Dolorosa.

Estructura y simbolismo

  • La base de la corona está formada por un aro decorado con guirnaldas entrelazadas y la presencia de querubines, símbolo de lo celestial y la gloria divina.

  • El canasto alberga seis grandes cartelas de perfil vegetal y floral, cada una con simbología significativa de la corporación. En el frontal destacan:

    • El escudo de la Hermandad del Jueves Santo

    • La representación de los tres clavos, símbolo de la Pasión

    • El monograma “JHS”, acrónimo del nombre de Jesús
      En la parte trasera, dos anagramas marianos completan la iconografía, haciendo referencia a la Virgen María.

  • La corona cuenta con ocho imperiales, lo que confirma su clasificación como una corona de tipo cerrado. Estos imperiales aportan verticalidad y majestuosidad a la pieza.

  • Desde la diadema emergen pequeñas flores decorativas a modo de azucenas, símbolo tradicional de la pureza virginal de María, en clara alusión a su Inmaculada Concepción.

  • El conjunto se remata con veinte haces de rayos flamígeros, lo que aporta dinamismo visual y simboliza la irradiación de la gracia divina.

  • A diferencia de otras preseas similares, esta corona no presenta estrellas, detalle que otorga mayor sobriedad al conjunto.

  • En el centro de la ráfaga se sitúa el orbe, que está rematado por una cruz, reafirmando la realeza espiritual de María y su unión con el misterio redentor de Cristo.

Fuente: Javier Jesús Beltrán Castaño, autor del Trabajo de Fin de Grado (TFG) del que se ha cedido esta información.

Capilla del Santo Cristo de la Misericordia

La Capilla del Santo Cristo de la Misericordia, situada en la calle Rábida de Huelva, es la sede canónica de la Hermandad del Santo Cristo de la Misericordia. Su inauguración tuvo lugar el 31 de octubre de 2004, marcando un hito fundamental en la historia de esta joven corporación, fundada en diciembre de 1982.

El templo fue construido en estilo neoclásico, con una fachada sobria de arco de medio punto, columnas empotradas y un frontón triangular coronado por el escudo de la hermandad. En su interior se estructura en tres naves separadas por arquerías de orden dórico, culminando en un amplio presbiterio bañado por la luz natural que entra a través de un gran tragaluz.

Antes de disponer de su actual capilla, la hermandad tuvo como sede provisional la iglesia de la Milagrosa, desde donde realizó su primera estación de penitencia en la Semana Santa de 1984. Fue precisamente desde esta etapa inicial que surgió la necesidad de contar con un templo propio, lo que llevó a la construcción y consagración de la actual capilla dos décadas después.

La imagen titular del Santo Cristo de la Misericordia fue bendecida el 26 de noviembre de 1983 en el convento de las Madres Agustinas por el entonces párroco Carlos Núñez Vega. Desde entonces, la imagen ha procesionado en la Semana Santa onubense, consolidándose como una de las referencias de la jornada del Jueves Santo.

Además de ser lugar de culto habitual, con celebraciones eucarísticas semanales, la capilla funciona como centro de vida y actividad de la hermandad, albergando actos formativos, cultos internos y encuentros culturales.

Párroco: M. I. Sr. D. Daniel Valera Hidalgo / Rvdo. Sr. Don Jorge Juan Reyes Macías

Enlaces de interés:

Contacto: