Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva

historia del consejo de hermandades y cofradías de huelva

1935 - 1936

I. Los Orígenes y la Fundación de la Agrupación de Cofradías Onubenses (1935–1936)

Un contexto de suspensión procesional

Entre 1932 y 1934, las procesiones de Semana Santa en Huelva habían desaparecido de las calles debido al clima político de la Segunda República y a las tensiones derivadas de la supresión de las manifestaciones públicas de culto. Este paréntesis no solo afectó al aspecto religioso, sino que también provocó pérdidas económicas importantes para el comercio y la artesanía local, tradicionalmente vinculados a la Semana Santa.

Primeros movimientos de reorganización

A principios de febrero de 1935, el presidente de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de las Cadenas, Francisco García Prieto, convocó un ensayo procesional que fue más allá de la mera práctica: se convirtió en un punto de encuentro para debatir el regreso de las cofradías a la calle. En este ensayo se percibió un ambiente de buena sintonía y voluntad de unión.

La cita definitiva: 7 de febrero de 1935

El Centro de Instrucción Comercial fue el escenario de la reunión fundacional. Allí, representantes de todas las hermandades acordaron constituir la Agrupación de Cofradías Onubenses, con García Prieto como presidente. La directiva quedó formada por:

  • Presidente: Francisco García Prieto (Hermandad de las Cadenas).
  • Tesorero: Federico Delgado de la Corte.
  • Secretario: Manuel Serrano Gil.
  • Vocales: José Arroyo Vélez, Francisco Morales Oliver, José María Oliveira Reyes, Gaspar Blanco Mora, Manuel de la Corte Gutiérrez y José Gallardo Hernández.

Un objetivo claro: rescatar la Semana Santa

El propósito era doble:

  1. Religioso: devolver la tradición procesional a la ciudad, en un contexto de libertad de culto recuperada.
  2. Económico: movilizar recursos para cubrir los gastos de cera, flores, música, vestimentas y otros elementos imprescindibles.

Se acordó pedir ayuda al comercio, a la industria y a particulares con capacidad económica, buscando reactivar un sector que beneficiaba a decenas de oficios: cereros, floristas, bordadores, músicos, carpinteros, orfebres y costureras.

El apoyo de la prensa

El Diario de Huelva y el periodista Domingo Gómez “Flery” se convirtieron en portavoces del proyecto, destacando que la unión sería clave para lograr el objetivo. Los artículos animaban a la población a implicarse y presentaban la Semana Santa como un símbolo de identidad local.

II. De la Guerra Civil a la Comisión de Cofradías (1936–1946)

La interrupción de la actividad

La Guerra Civil (1936–1939) interrumpió la vida de la Agrupación, como sucedió en la mayoría de ciudades españolas. Muchos enseres y archivos desaparecieron, y las hermandades quedaron muy debilitadas.

Reactivación en los años 40

En 1944, en la sacristía de la Hermandad de la Victoria, se celebró una reunión decisiva. Los representantes de varias cofradías (Victoria, Cinta, Oración, Vera Cruz, Santo Entierro, entre otras) plantearon reorganizarse en una Unión de Cofradías para afrontar problemas comunes, especialmente el económico.

Las normas sinodales y la creación de la Comisión (1946)

El Sínodo Diocesano del Arzobispado de Sevilla de 1943 establecía que las ciudades importantes de la diócesis debían contar con una Comisión de Cofradías. Esta estaría compuesta por representantes elegidos por las propias hermandades, pero su reglamento debía ser aprobado por la autoridad eclesiástica.

El 13 de febrero de 1946, el Arzobispado aprobó el reglamento de la Comisión de Cofradías de Huelva, cuyo objetivo era:

  • Coordinar horarios e itinerarios.
  • Garantizar la compostura y religiosidad en las procesiones.
  • Velar por el cumplimiento de las disposiciones eclesiásticas.
  • Servir de enlace con el Ayuntamiento.

El primer pregón oficial (1945)

Un año antes de la aprobación formal de la Comisión, se celebró el primer pregón de la Semana Santa de Huelva, pronunciado por el joven poeta y escritor Domingo Manfredi Cano, acompañado por el saetero Manuel Jiménez ‘Centeno’ y la Banda de Cornetas y Tambores del Regimiento de Infantería Granada 34. Este acto supuso la institucionalización de un evento que se convertiría en tradición.

III. El Consejo General de Cofradías y la consolidación institucional (1956–1975)

Nacimiento del Consejo General (1956)

El 2 de enero de 1956, el Arzobispado erigió canónicamente el Consejo General de Cofradías de la Ciudad de Huelva, con personalidad jurídica eclesiástica. La presidencia recaía en sacerdotes designados por el obispo, y su función era coordinar las hermandades de penitencia, representar a la Semana Santa ante el Ayuntamiento y fomentar actos de piedad.

Funciones clave

  • Organización de la Toma de Hora.
  • Elaboración del itinerario oficial.
  • Coordinación con el Ayuntamiento para la Carrera Oficial.
  • Fomento de la formación y espiritualidad de los cofrades.

Relación con el Ayuntamiento

Durante este periodo, el Consejo obtuvo subvenciones municipales, apoyo logístico y reconocimiento institucional. La colaboración se plasmaba en la cesión de espacios y en la presencia del alcalde y concejales en actos como la Toma de Hora o el pregón.

Hacia la participación seglar

A mediados de los 70, en consonancia con el espíritu del Concilio Vaticano II y la nueva realidad social de España, se impulsó que la presidencia pudiera ser ocupada por un laico, fortaleciendo el papel activo de los hermanos mayores en el gobierno cofrade.

IV. Renovación Pastoral y Erección Canónica (1981–1989)

La II Asamblea Diocesana de Hermandades (1981)

En octubre de 1981, el obispo Rafael González Moralejo convocó la II Asamblea Diocesana de Hermandades y Cofradías. El objetivo era adaptar la vida de las corporaciones a la renovación que proponía el Concilio Vaticano II, poniendo el acento en tres pilares: formación, evangelización y caridad. En este foro se hizo autocrítica: se reconoció la escasa actividad pastoral de algunas hermandades, el exceso de gasto suntuario y la necesidad de que las procesiones fueran verdaderos instrumentos de evangelización.

El Secretariado Diocesano (1982)

Como fruto de la asamblea, el 26 de febrero de 1982 se erigió el Secretariado Diocesano de Hermandades y Cofradías, integrado en la Delegación de Laicos. Su misión era coordinar la pastoral de las hermandades, orientar sus programas formativos y asegurar su integración en la vida parroquial. El Secretariado quedó compuesto por secciones específicas para hermandades de penitencia, de gloria y sacramentales, cada una con un representante, y presidido de forma nata por el presidente de la Unión de Cofradías.

Revisión y fortalecimiento institucional

Durante los años 80, la Unión de Cofradías trabajó en reforzar su estructura. Se aprobaron nuevos estatutos (1976, revisados en 1980) y se debatió la integración de hermandades de gloria, algo que finalmente no prosperó.

Erección canónica (1989)

El 19 de abril de 1989, por decreto de Rafael González Moralejo, la Unión de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Huelva fue erigida como corporación de derecho público dependiente del Secretariado Diocesano, con plena personalidad jurídica. En el decreto se reconocían sus fines: mantener y aumentar el culto religioso, fomentar la unidad, organizar obras de caridad, asesorar a la autoridad eclesiástica y difundir el patrimonio espiritual, artístico y popular de la Semana Santa onubense.

V. La proyección pública y los grandes hitos (1990–2004)

La sede de la calle de las Hermandades (1988–1992)

En los últimos años 80, la Unión de Cofradías se marcó como meta contar con una sede propia. Tras negociaciones con el Ayuntamiento, se cedió un local de casi 400 m² en la calle que pasó a denominarse calle de las Hermandades. La inauguración, el 23 de diciembre de 1988, fue un momento histórico: el obispo González Moralejo bendijo las instalaciones y las definió como “la casa de familia de las hermandades de Huelva”. La sede contaba con salón de plenos, capilla, despachos, archivo y espacio para actos públicos. Funcionó como centro de referencia hasta su cierre en 1992 por problemas estructurales.

Reconocimiento institucional: Fiesta de Interés Turístico Andaluz (2003)

En enero de 2002, el Ayuntamiento aprobó una moción para solicitar a la Junta de Andalucía la declaración de la Semana Santa de Huelva como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía. El 10 de septiembre de 2003, la Consejería de Turismo concedió la distinción, reconociendo su valor cultural, artístico, religioso y social.

De la Unión al Consejo (1997–2004)

En 1997 se inició un proceso de reforma estatutaria que culminó en 2004 con un cambio significativo: el organismo pasó a llamarse Consejo de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de la Ciudad de Huelva. Este nuevo marco reafirmó:

  • La Toma de Hora en el Santuario de la Virgen de la Cinta como acto oficial.
  • La separación clara entre funciones eclesiásticas y municipales.
  • La adaptación a la normativa canónica vigente.

VI. Siglo XXI: Modernización, Patrimonio y Reconocimientos (2004–Actualidad)

Apertura a la mujer y normalización de su presencia

En 2002, Rosa Cabello Vaquera fue elegida hermana mayor de la Hermandad de la Salud, convirtiéndose en la primera mujer con voz y voto en el pleno del Consejo. En 2009, Josefa Anaya Martos pasó a integrar la junta de gobierno del organismo. Este avance fue respaldado por las normas diocesanas de 1997, que reconocían la igualdad de derechos y deberes de hombres y mujeres.

Proyección cultural y patrimonial

El Consejo ha promovido exposiciones como La Virgen de la Cinta en las Hermandades de Huelva (1998), restauraciones de imágenes y enseres, y publicaciones históricas. La colaboración con el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico ha permitido intervenciones de gran calidad en piezas singulares.

Reconocimientos y relaciones institucionales

  • Medalla de Oro del Consejo a la Virgen de la Cinta y a otras titulares coronadas.
  • Medalla de la Ciudad de Huelva al Consejo en 2019, concedida por el Ayuntamiento presidido por Gabriel Cruz.
  • Relación fluida con la Junta de Andalucía, que en 2019 otorgó subvenciones para conservación del patrimonio.

Nueva sede en el Centro San Francisco Javier (2021)

En octubre de 2021, el Consejo inauguró su actual sede, con capilla, despachos, aulas de formación y un amplio salón de actos. Situada cerca de la Carrera Oficial, facilita la gestión en Cuaresma y Semana Santa.

Obra social y compromiso caritativo

Los datos de la III Asamblea Diocesana (2014) muestran que las hermandades destinan, de media, el 31% de su presupuesto a obra social, seguida por culto (29%) y patrimonio (28%). Este compromiso se ha intensificado en tiempos de crisis.

Formación y evangelización

Se han implementado cursos para dirigentes, catequesis para jóvenes cofrades y jornadas de reflexión. El objetivo es reforzar la identidad eclesial de las hermandades y fomentar su papel como cauce de evangelización.

Defensa del patrimonio

El Consejo coordina con instituciones públicas y privadas la conservación y restauración de imágenes, pasos procesionales y otros enseres. Además, fomenta los oficios artesanales vinculados a la Semana Santa.

Integración en la vida parroquial

Las normas diocesanas insisten en la necesidad de que las hermandades estén plenamente integradas en la vida de sus parroquias, participando activamente en liturgias, proyectos sociales y actividades pastorales.

Fuente: Eduardo J. Sugrañes – “Huelva Semana Santa, historia del Consejo de Hermandades”