Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva

Hermandad de la Santa Cruz

Cofradía de la Santa Cruz, Santo Sudario de Nuestro Señor Jesús de la Providencia y María Santísima de Gracia

Fotografías: «Juan Luis Rodríguez Medina, Pablo Jesús Núñez Romero, Adrián Rodríguez y Manuel González Olivares»

La Cofradía de la Santa Cruz de Huelva hunde sus raíces en el mes de octubre de 1988, cuando un grupo de jóvenes cofrades, pertenecientes a distintas hermandades onubenses, decidieron fundar una Tertulia Cultural Cofrade con la intención final de dar vida a una nueva Hermandad de Penitencia. Bajo la tutela del recordado Párroco D. Carlos Núñez Vega, fueron acogidos en la Parroquia de la Purísima Concepción, naciendo así la Tertulia Cofrade y Grupo Parroquial “El Penitente”.

Durante años, el grupo desarrolló una intensa actividad cultural y formativa, hasta que, tras un período de inactividad, diez miembros de aquella iniciativa retomaron en 1998 el sueño fundacional.

A falta de su sede original, y gracias al apoyo de don José Morales López, el proyecto fue acogido en la Parroquia de Nuestra Señora de la Merced, donde se constituyó la Asociación Parroquial necesaria para optar a la Erección Canónica. Sin embargo, el Obispado denegó esta sede al compaginar funciones parroquiales con las de la Catedral, obligando a los impulsores a buscar una nueva acogida. Fue el párroco de Santiago Apóstol, don Manuel Martín Gómez, quien finalmente ofreció su templo, permitiendo que el 11 de diciembre de 2001 se decretara la Erección Canónica de la Hermandad.

Antes de ello, el 10 de marzo de 2001 tuvo lugar en la Catedral de Huelva la bendición de María Santísima Madre de Gracia, Con su Traslado posterior a la Parroquia de Santiago Apóstol en parihuela. La Corona Dolorosa se realizó el sábado de Pasión desde 2002 a 2004. Posteriormente, el 16 de marzo de 2005, se bendijo la imagen de Nuestro Señor Jesús de la Providencia, también en la Catedral.

Ese mismo año se llevó a cabo la primera salida procesional, desde La Merced, realizando Estación de Penitencia en la Parroquia de Santiago y reogida nuevamente en la Merced, con un cortejo histórico en el que participaron numerosos hermanos, sin hábito aún, ya que ya comenzaba a mostrar el conjunto escultórico actual, formado por el Señor, la Virgen, San Juan, María Magdalena y la Santa Cruz.

Hasta 2011, la corporación procesionó cada Sábado de Pasión desde La Merced, celebrando la estación de penitencia con el rito en Santiago Apóstol, ideado en tiempos de don Carlos y convertido en seña de identidad de la cofradía. En 2012, y gracias a un acuerdo entre la Hermandad, el Cabildo Catedralicio y el Obispo don José, la estación de penitencia pasa a realizarse cada Miércoles Santo, haciendo Estación de Penitencia Unitaria en la Concepción, recuperando así el vínculo con sus orígenes.

Un momento clave llegó en 2015, cuando se aprobó por unanimidad el traslado de la sede canónica a la Parroquia de la Purísima Concepción, hecho ratificado por el Obispo el 9 de octubre de ese año. El solemne traslado de imágenes tuvo lugar el 14 de noviembre de 2015, estableciéndose definitivamente en su actual sede.

Hoy día, la Hermandad de la Santa Cruz es una realidad consolidada dentro del Miércoles Santo onubense, con un patrimonio escultórico de gran riqueza, formado por un completo misterio en el que figuran, además de sus Titulares, San Juan, María Magdalena, María Cleofás, María Salomé, José de Arimatea y Nicodemo. A través de su historia, ha sabido mantener viva la llama de la fe, la formación y la tradición, fiel a su lema: “Por la Cruz, a la Luz”.

Hábito de Nazareno

Túnica, morrión, capa y escapulario azul marino con el escudo de la corporación bordado en oro en el escapulario. Cíngulo de lana crema anudado a la izquierda.

Hermano Mayor

Rafael Millán Simón

Nuestro Señor Jesús de la Providencia

Nuestro Señor Jesús de la Providencia, titular cristífero de la Cofradía de la Santa Cruz de Huelva, es una obra del escultor Mario Ignacio Moya, realizada en el año 2005. La imagen representa a Cristo yacente, en el momento del inicio del traslado al Sepulcro, con una impronta serena y una marcada naturalidad anatómica.

Tallado en madera de cedro real y policromado con técnicas tradicionales, el Cristo presenta una postura horizontal, con el cuerpo vencido por el peso de la muerte y una expresión serena que evoca la redención consumada. Su tratamiento anatómico es riguroso, con detalles cuidados en la musculatura, el rostro y las extremidades, destacando la serenidad de la faz, los ojos y la boca entreabiertos, evocando el último suspiro.

El misterio completo está conformado por un grupo escultórico que narra la escena del entierro del Señor. Acompañan al Cristo las imágenes de José de Arimatea, Nicodemo, María Salomé, María Cleofás y San Juan Evangelista. Estas figuras, también obra de Mario Ignacio Moya (talladas entre 1999 y 2007), salvo San Juan Evangelista, que es obra de Elías Rodríguez Picón (199), complementan el conjunto con un tratamiento expresivo y equilibrado, enmarcando la figura central con un dramatismo contenido.

El conjunto escultórico se convierte así en uno de los más completos y narrativos de la Semana Santa onubense, destacando por su sobriedad, coherencia estética y profundidad iconográfica. El conjunto procesiona cada Miércoles Santo desde la Parroquia de la Purísima Concepción. El paso de misterio, de líneas clásicas y sobrias, refuerza el sentido funerario y contemplativo de la escena.

María Santísima Madre de Gracia

La imagen de María Santísima Madre de Gracia, titular mariana de la Cofradía de la Santa Cruz de Huelva, fue realizada en el año 1998 por el escultor onubense Elías Rodríguez Picón. Se trata de la primera dolorosa salida de sus manos para la capital, marcando el inicio de una fructífera trayectoria en el ámbito de la imaginería contemporánea andaluza.

La Virgen, concebida como dolorosa de candelero para vestir, presenta un rostro de serena aflicción, con una expresión contenida que refleja a la perfección el momento del Stabat Mater al pie de la Cruz. Sus facciones delicadas, con mirada baja y lágrimas de cristal que surcan suavemente sus mejillas, denotan una profunda humanidad y sensibilidad artística. La boca entreabierta, las cejas levemente fruncidas y la tersura de su encarnadura completan una fisonomía de marcada dulzura y realismo.

La imagen procesiona cada Miércoles Santo en el paso de misterio junto a Nuestro Señor Jesús de la Providencia, formando parte del conjunto que representa el momento de la muerte de Cristo. Acompañan a la Virgen en el misterio San Juan Evangelista —también obra de Elías Rodríguez Picón— y otras figuras realizadas posteriormente por Mario Ignacio Moya. La Virgen no procesiona en paso de palio, sino integrada plenamente en la escena narrativa del misterio.

Paso de misterio

El paso de misterio de la Cofradía de la Santa Cruz constituye una de las propuestas patrimoniales más singulares y enriquecedoras del panorama cofrade onubense contemporáneo. Se trata de un proyecto profundamente conceptual, de sólida base artística y ejecutado en diversas fases desde su aprobación definitiva en 2011, tomando como inspiración principal el antiguo púlpito de la Catedral de La Merced (finales del siglo XVI), joya manierista que ha servido como eje vertebrador del diseño.

El tallista Francisco Verdugo fue el encargado de ejecutar este ambicioso proyecto diseñado por Sánchez de los Reyes, que comenzó a materializarse en la Semana Santa de 2012 con la primera fase de carpintería. La escena representada en el misterio es la del Amortajamiento de Cristo, con las imágenes del Señor de la Providencia y la Virgen Madre de Gracia rodeados de San Juan, María Magdalena, las dos Marías, José de Arimatea y Nicodemo, formando una composición íntima y contemplativa.

La canastilla, de líneas sobrias y elegantes, se organiza en dos cuerpos: el primero con costillas adosadas a modo de media panza, inspirado en orfebrería de la época, y el segundo recogido hacia dentro, donde se disponen guirnaldas de flores y frutos intercaladas. El conjunto está interrumpido por ocho cartelas rectangulares, que albergarán en su desarrollo pictórico escenas de la leyenda de la Invención de la Santa Cruz, según la «Leyenda Dorada» de Jacobo de la Vorágine.

En los alelones superiores se disponen figuras corpóreas representando virtudes y alegorías como la Fe y la Iglesia, que acompañan el lema de la Hermandad: «Per Crucem ad Lucem». Estas figuras han sido modeladas por el escultor José Miguel Sánchez, y algunos de sus bronces fueron realizados por Josechu Llanes, inspirándose en los llamados “loquillos” de la fachada del Gran Teatro de Huelva.

En el respiradero frontal aparece el escudo de la Hermandad flanqueado por ornamentación vegetal de inspiración manierista, junto a inscripciones y medallones con atributos de la Pasión, quedando algunos espacios pendientes de desarrollo iconográfico.

El dorado del paso, ya está terminado finalizado en su fase frontal y llevado a cabo por la artista Ana Galiano, se aplica con oro fino de 23 ¾ quilates, sobre un fondo verde natural encerado, que simboliza el arraigo vital de la Cruz. Las piezas de orfebrería (guirnaldas florales, cantoneras y molduras) fueron ejecutadas por Fernando Marmolejo, con predominio de cardos como símbolo de penitencia y redención.

Actualmente, la Hermandad proyecta los faldones bordados del paso, diseñados por Rafael Infante e inspirados en el pórtico del Palacio de Moras Claros, emblemático edificio de la ciudad. Serán bordados en oro por el taller Artebord e incluirán elementos vegetales, zoomorfos y esculturas centrales del mismo autor ya mencionado.

Este paso, aún en proceso de culminación, es ya una referencia del patrimonio procesional onubense por su coherencia estética, su profunda carga simbólica y su decidida apuesta por la identidad local y la riqueza artística de Huelva.

Corona de María Santísima Madre de Gracia
Cofradía de la Santa Cruz, Santo Sudario de Nuestro Señor Jesús de la Providencia y María Santísima Madre de Gracia

El proyecto de realización de la corona de María Santísima Madre de Gracia se inicia y concluye en el año 1998. La obra fue ejecutada por el orfebre sevillano Manuel de los Ríos, en su taller “Orfebrería Andaluza – Hermanos de los Ríos”, situado en la ciudad de Sevilla, y fue donada generosamente por la familia Millán Simón.

La presea está realizada en metal plateado y presenta una estructura sobria y simbólicamente rica. La base de la corona se compone de un aro tripartito, en el que se distinguen tres franjas decorativas: una con cuerda, otra con gallones y una tercera de superficie lisa, aportando ritmo y equilibrio visual.

El canasto, de diseño clásico, está compuesto por seis cartelas que alternan la presencia de querubines y motivos florales, simbolizando la unión entre la pureza angelical y la devoción mariana. Esta alternancia refuerza la dimensión celestial y espiritual de la titular.

La unión del canasto con la ráfaga se realiza mediante seis imperiales, decorados con roleos y elementos florales, sobre los que se sitúa un orbe central enmarcado por motivos de rocallas, estilo ornamental procedente del rococó francés (introducido en España hacia el siglo XVIII), y que aquí se convierte en un recurso ornamental clave en la base del resplandor.

La diadema está coronada por un conjunto de rayos biselados combinados con rayos flamígeros, que aportan dinamismo y luminosidad al conjunto. La pieza se remata con una cruz decorada con motivos vegetales, de función tanto simbólica como ornamental.

Como curiosidad, cabe destacar que esta corona poseía originalmente doce estrellas rematando la ráfaga, en alusión a la Reina del Cielo, aunque finalmente fueron suprimidas por cuestiones de proporción visual respecto a la imagen, buscando así una mayor armonía estética entre talla y presea.

Fuente: Javier Jesús Beltrán Castaño, autor del Trabajo de Fin de Grado (TFG) del que se ha cedido esta información.

Parroquia de la Purísima Concepción (Huelva)

La Parroquia de la Purísima Concepción, situada en el centro histórico de Huelva, es uno de los templos más emblemáticos de la ciudad y el primero de toda España en estar consagrado bajo esta advocación.

Fue fundada en 1515, siendo la segunda parroquia erigida en la ciudad tras la de San Pedro, debido al crecimiento demográfico de la villa en el siglo XVI. Su construcción se realizó sobre terrenos donados por el presbítero Cristóbal Dorantes.

El edificio original presentaba características del gótico tardío y del mudéjar, con una planta de tres naves y techumbre de madera, elementos que aún se conservan parcialmente. A lo largo de su historia, la parroquia ha sufrido numerosas transformaciones y restauraciones, especialmente tras los terremotos de 1755 y 1763, que dañaron gravemente su estructura. Estas catástrofes obligaron a reconstruir gran parte del templo, incluidas sus fachadas y el campanario, reformado en estilo barroco y rematado con un chapitel cubierto de azulejos sevillanos.

Durante la Guerra Civil Española, en julio de 1936, la iglesia fue objeto de un grave incendio que destruyó gran parte de su patrimonio artístico. La reconstrucción se llevó a cabo entre 1937 y 1939 bajo la dirección del arquitecto José María Pérez Carasa, quien respetó la estética barroca de su anterior fisonomía. Más adelante, en 1969, un nuevo terremoto obligó a realizar obras de restauración, reformándose la capilla sacramental según los preceptos del Concilio Vaticano II.

Entre 1998 y 2006, una importante intervención permitió recuperar la estabilidad estructural del edificio, se reconstruyeron sus cubiertas y se restauraron diversos elementos artísticos, respetando los vestigios originales descubiertos durante la obra.

En su interior destacan:

  • El retablo mayor, que alberga la imagen de la Inmaculada Concepción, obra de Antonio Castillo Lastrucci (1939).

  • Numerosas capillas laterales dedicadas a distintas advocaciones y hermandades, entre ellas la capilla de la Vera Cruz, sede de la Hermandad de la Oración en el Huerto.

  • Obras de autores como Luis Ortega Bru, Antonio León Ortega, Mario Sánchez del Pino y Luis Álvarez Duarte.

La Parroquia de la Purísima Concepción fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1994 y continúa siendo un centro espiritual de referencia para la ciudad de Huelva, así como uno de los principales escenarios de la Semana Santa onubense, acogiendo a hermandades de profunda tradición y fervor popular.

En la actualidad es la sede canónica de las Hermandades de la Vera+Cruz y Oración, Nazareno, El Silencio, El Carmen y el Sagrado Corazón de Jesús, siendo un gran referente para los fieles y visitantes, muy valorada especialmente en Semana Santa.

Párroco: M.I.Sr.D. Carlos Javier Rodríguez Parra

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