Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva

Hermandad de los Estudiantes

Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Sangre, Nuestra Señora del Valle, San Sebastián Mártir y Beata Ángela de la Cruz

Fotografías: «Juan Luis Rodríguez Medina, Manuel García, Manuel González Olivares, Adrián Rodríguez y Claudia Cartes Robles»

La Hermandad de los Estudiantes de Huelva hunde sus raíces en el espíritu juvenil y cofrade de un grupo de alumnos del Colegio Madre de Dios (Funcadia), quienes en el año 1946 comienzan a dar forma a una corporación penitencial que rápidamente adquiriría fuerza en la ciudad. De ahí proviene su sobrenombre popular: Los Estudiantes.

En sus inicios, la advocación propuesta para la titular mariana fue Madre de Dios de los Dolores, aunque no prosperó. El 3 de abril de 1949 se bendice la primera imagen titular: un Cristo Cautivo, bajo la denominación de Cristo de la Sangre Sentenciado por Pilatos, obra de Francisco Márquez “El Cano”. Aquel mismo año, el Domingo de Ramos 10 de abril, se realiza su primera salida procesional, con nazarenos vestidos de blanco, alpargatas y cinturón de esparto.

Pocos meses después, la Junta de Gobierno decide sustituir aquella primera imagen por un Cristo crucificado, encargo que recae en el imaginero Antonio León Ortega, quien entrega la talla del actual Santísimo Cristo de la Sangre, bendecido el 1 de abril de 1950. A partir de entonces, la hermandad cambia su título al de Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre y Nuestra Señora del Valle, adoptando el hábito negro con cinturón de esparto. Su primera salida con el Crucificado fue el Martes Santo 5 de abril de 1950, sobre un paso tallado por Juan Pérez Calvo.

En 1956, el mismo León Ortega realiza la imagen de Nuestra Señora del Valle, bendecida el 18 de marzo de ese año. Cuatro años más tarde, en 1960, la hermandad se traslada desde la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús a su sede actual, la Parroquia de San Sebastián, donde queda canónicamente establecida.

Durante los años sesenta y principios de los setenta, la cofradía vivirá una etapa de cierto decaimiento. Sin embargo, en 1975 comienza una nueva etapa de revitalización gracias a un grupo de hermanos comprometidos. Se redactan nuevos estatutos, se consolidan los cultos y actividades culturales, se forma la primera cuadrilla de hermanos costaleros y se renuevan los pasos procesionales. El paso del Cristo fue renovado en 1977 por Luis Barrio y Abundio Cuenca, conservando cartelas del anterior. Entre 1989 y 1992, se ejecuta el actual paso de caoba, obra de Manuel Guzmán Bejarano.

La hermandad ha demostrado un fuerte compromiso con la ciudad de Huelva y sus valores cristianos. Desde 1978, colabora en los cultos y procesión del Patrón de la ciudad, San Sebastián, a quien incorporará como titular, junto a Santa Ángela de la Cruz, tras la última reforma de estatutos.

La relación con las Hermanas de la Cruz ha sido siempre estrecha. En 1984, la hermandad lideró la campaña de captación de fondos para el monumento a Santa Ángela, ubicado frente al convento de la comunidad y obra también de León Ortega.

La Hermandad ha protagonizado momentos memorables a lo largo de su historia: como el desfile bajo una intensa tromba de agua en 1963, que completaron todos los nazarenos sin abandonar sus filas; o el doloroso Martes Santo de 2013, cuando por primera vez en 64 años la cofradía no pudo realizar estación de penitencia debido a la lluvia.

Otra muestra de su evolución fue su paso por primera vez en 2019 por la Cuesta del Cristo de las Tres Caídas, tras la ampliación de la Carrera Oficial.

En la actualidad, es una hermandad señera del Martes Santo onubense, caracterizada por su sobriedad, compromiso con la Universidad de Huelva (a la que se encuentra muy vinculada), y por la belleza de sus titulares, su cortejo y sus pasos, que siguen transmitiendo cada año la fe viva de aquellos jóvenes que la fundaron hace ya más de siete décadas.

Hábito de Nazareno

Morrión y túnica de sarga negra con cinturón de esparto y alpargatas.

Hermano Mayor

Pablo Marchena González

Santísimo Cristo de la Sangre

El Santísimo Cristo de la Sangre es una majestuosa talla de Cristo crucificado realizada en el año 1950 por el insigne imaginero Antonio León Ortega, figura clave de la escultura sacra onubense del siglo XX. Esta imagen, de profundo dramatismo contenido y belleza serena, es uno de los referentes iconográficos más destacados de la Semana Santa de Huelva.

La imagen representa a Cristo en el momento de su muerte en la cruz, con el cuerpo ligeramente desplomado hacia adelante y la cabeza inclinada hacia su lado derecho. Destaca la gran armonía anatómica de la talla: los músculos están suavemente marcados, sin una carga excesiva de dramatismo, logrando un equilibrio entre la serenidad mística y el sacrificio redentor. La expresión del rostro transmite paz y entrega, evitando el dolor extremo, lo que es característico del estilo más contenido de León Ortega en su etapa de madurez.

El Crucificado fue ejecutado en madera policromada y posee una medida cercana al tamaño real. Se integra dentro de la tradición del crucificado barroco andaluz, con ciertas influencias de la escuela sevillana y castellana, aunque con el sello inconfundible del maestro ayamontino: elegancia en la talla, detallismo moderado y una profunda espiritualidad.

En el año 2014, la imagen fue sometida a un proceso de restauración integral por parte del reconocido restaurador Enrique Gutiérrez Carrasquilla, en su taller de Sevilla. La intervención consistió en la limpieza de la policromía, eliminación de repintes, consolidación estructural y recuperación del esplendor cromático original, respetando la impronta del autor y devolviendo al Cristo su fuerza visual y devocional.

El Santísimo Cristo de la Sangre preside cada Martes Santo la estación de penitencia de la Hermandad de los Estudiantes desde la Parroquia de San Sebastián, acompañado por un elegante paso de líneas sobrias, en el que resalta la sobriedad y el respeto académico que caracterizan a esta corporación.

 

Nuestra Señora del Valle

Nuestra Señora del Valle, titular mariana de la Hermandad de los Estudiantes de Huelva, es una bella imagen de candelero para vestir, realizada en el año 1956 por el insigne escultor e imaginero Antonio León Ortega, máximo exponente de la imaginería religiosa en Huelva durante el siglo XX.

La talla responde al modelo de dolorosa serena y contenida, tan característico del estilo de León Ortega en sus obras más devocionales. La Virgen aparece con el rostro levemente inclinado hacia su derecha, mirada baja y gesto melancólico, reflejo de una aflicción íntima y reflexiva más que desgarradora. Las cejas ligeramente arqueadas, los párpados suavemente entrecerrados y las lágrimas de cristal que recorren sus mejillas refuerzan la expresión de pena silenciosa.

Paso del Santísimo Cristo de la Sangre

El paso del Santísimo Cristo de la Sangre es una destacada obra del tallista sevillano Manuel Guzmán Bejarano, ejecutada entre los años 1990 y 1993. Se trata de un paso de estilo neobarroco, realizado en madera tallada y barnizada, de líneas sobrias y equilibradas, donde destaca la calidad en la ejecución de sus volúmenes, molduras y relieves.

El canasto incorpora cartelas de gran interés histórico-artístico, procedentes del anterior paso de la Hermandad. Estas cartelas, realizadas en 1952 por el prestigioso orfebre Jesús Domínguez, representan escenas de la Pasión de Cristo y diversas figuras de los apóstoles, integrándose armónicamente en la estructura general del paso.

En las cuatro esquinas se ubican esculturas exentas de los profetas mayores del Antiguo Testamento, obras realizadas por Alberto Germán Franco Romero en el año 1994. Estas figuras aportan una carga simbólica importante al conjunto, resaltando el carácter profético del sacrificio redentor de Cristo.

 

Paso de palio de Nuestra Señora del Valle

El paso de palio de Nuestra Señora del Valle, titular mariana de la Hermandad de los Estudiantes de Huelva, constituye una de las piezas patrimoniales más representativas de la Semana Santa onubense, combinando elementos de distintas épocas con un proyecto integral de renovación estética iniciado en 2006.

Se trata de un paso de cajón con crestería, cuyo estilo se inscribe dentro del neobarroco. El conjunto de orfebrería presenta una armoniosa combinación de piezas de distintos autores y etapas: los respiraderos, en metal plateado, fueron ejecutados por el prestigioso taller Hijos de Juan Fernández; los varales, jarras y crestería proceden del taller de Ramón León, al igual que la corona de la dolorosa, realizada en 1984, en plata sobredorada.

La candelería, peana y los faroles entrevarales llevan la firma del orfebre Manuel de los Ríos, quien aporta al conjunto una impronta elegante y de gran prestancia procesional. Cabe mencionar también en su ajuar la presencia de un puñal y una cruz pectoral de gran valor simbólico y artístico, obras del joyero Joaquín Ossorio.

El conjunto de bordados del palio, diseñado por Manuel Ponce Contreras en 2006, ha experimentado una enriquecedora evolución hasta culminar en 2022 con la incorporación del actual techo de palio. Esta pieza, bordada en oro sobre terciopelo granate, presenta un diseño mixtilíneo, con motivos vegetales de hojarasca, flores de diversos tamaños y tres grandes círculos ornamentales en la espina central. La gloria central, de gran singularidad, ha sido realizada en plata de ley con rubíes y circonitas por el taller de Ramón León, representando el Corazón de María traspasado por un puñal y rodeado de rosas y rayos.

El techo de palio fue expuesto como pieza central en la muestra celebrada por el 75.º aniversario fundacional de la Hermandad, símbolo de un proyecto patrimonial que ha sabido conjugar respeto por la tradición, apuesta por la calidad artística y un profundo sentido devocional.

Corona de salida de Nuestra Señora del Valle
Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Sangre, Nuestra Señora del Valle, San Sebastián Mártir y Santa Ángela de la Cruz

El proyecto de la corona de salida de Nuestra Señora del Valle se inicia y culmina en el año 1984, siendo ejecutado por el reconocido orfebre Ramón León Peñuelas. A diferencia de otras piezas descritas, esta corona fue financiada íntegramente por la Hermandad, sin intervención de donaciones particulares, lo que otorga a la obra un valor añadido de compromiso colectivo.

La presea está realizada en metal sobredorado, con elementos ornamentales de estilo rocalla y barroco.

Como dato curioso, según compartió un miembro de la Junta de Gobierno, se cree que esta corona fue originalmente ideada para María Santísima de la O, titular de la Hermandad de la O de Triana (Sevilla). Esta hipótesis se apoya en el diseño de la ráfaga, cuya parte central tiene forma de letra “O”, y donde actualmente se encuentra un pequeño libro de plata que sustituyó al ancla original, símbolo que hacía referencia a dicha cofradía del Viernes Santo sevillano. Finalmente, aquella Hermandad decidió no adquirirla, y fue la Hermandad de los Estudiantes de Huelva quien la incorporó a su patrimonio.

En cuanto a su estructura, la corona presenta un aro sobre el que se eleva el canasto, decorado con motivos vegetales en forma de roleos, que aportan dinamismo y equilibrio visual. Dentro del canasto se distinguen hojas de acanto, detalle ornamental que añade elegancia y clasicismo al conjunto, y seis motivos florales en su remate superior. A lo largo del canasto se disponen seis medallones de plata, con diversas representaciones de letanías marianas, entre los que destaca el medallón frontal, en el que se encuentra el escudo de la Hermandad.

Nos encontramos de nuevo ante una corona de tipo cerrado, como lo evidencian sus seis imperiales, donde se sitúan cubos con decoración geométrica, contribuyendo al carácter sobrio y equilibrado de la pieza.

La ráfaga está compuesta por cuatro querubines de plata, dos a cada lado. En el centro de la misma se sitúa un pequeño libro de plata, flanqueado por los querubines, en cuyo interior se guarda un pergamino pintado por Francisco Llonís, artista onubense natural de Paterna del Campo, reconocido por su destreza en el dibujo y su sensibilidad artesanal. La inscripción manuscrita que contiene reza:

Esta corona es fruto del cariño de tus hijos estudiantes, te fue impuesta el día 11 del 4 de 1984”.

La ráfaga incorpora una rica ornamentación de rocallas, estilo ornamental nacido en Francia durante el periodo rococó y extendido en España en el siglo XVIII. En total, cuenta con treinta y seis rayos, distribuidos simétricamente con dieciocho a cada lado, alternándose rayos tripartitos y rayos en zigzag, lo que proporciona una sensación de movimiento y luminosidad.

El conjunto se remata con un orbe central sobre el que se alza una cruz de estilo rocalla, símbolo de la soberanía de Dios sobre el mundo, un remate cargado de profundo sentido espiritual y estético.

Fuente: Javier Jesús Beltrán Castaño, autor del Trabajo de Fin de Grado (TFG) del que se ha cedido esta información.

Parroquia de San Sebastián (Huelva)

La Parroquia de San Sebastián de Huelva fue erigida en 1956 como respuesta a la necesidad de dotar al creciente barrio de un nuevo templo, tras el derribo de la antigua ermita dedicada al santo patrón en 1931. La colocación de la primera piedra tuvo lugar el 9 de marzo de 1958, y el templo fue bendecido el 19 de enero de 1959, coincidiendo con la festividad de San Sebastián, en una ceremonia presidida por el obispo Pedro Cantero Cuadrado.

De estilo sobrio y funcional, con elementos clásicos en su fachada, el edificio presenta una nave central amplia, rematada por un coro alto y un retablo mayor de estética tradicional. En dicho retablo se venera la imagen de San Sebastián, patrón de la ciudad, acompañado de otras representaciones iconográficas que evocan su martirio. En el interior también destacan pinturas y esculturas contemporáneas de artistas locales.

Desde su fundación, la parroquia ha desempeñado un papel esencial en la vida religiosa y social del barrio, convirtiéndose en centro de culto, formación y acción pastoral. Acoge numerosas celebraciones litúrgicas, además de actividades parroquiales, catequesis, convivencias y campañas de caridad a través de Cáritas.

En su seno tienen sede canónica dos hermandades de penitencia: la Hermandad de los Mutilados (fundada en 1943 y con imágenes del Cristo de la Victoria y la Virgen de la Paz, obras de Antonio León Ortega) y la Hermandad de los Estudiantes, vinculada a la Universidad de Huelva y erigida como hermandad en 1949.

La Parroquia de San Sebastián, con más de seis décadas de historia, continúa siendo un pilar fundamental de la devoción popular y de la vida parroquial onubense, manteniendo viva la tradición en torno al culto a su patrón y fomentando el compromiso cristiano en el corazón de la ciudad.

Párroco: Rvdo. Sr. D. Cipriano del Toro

Enlaces de interés:

Contacto: