La Hermandad de Penitencia de Nuestra Señora del Prado en su Dolor (conocida popularmente como “El Prado”) fue fundada en el año 2009 en el barrio del Higueral, en Huelva, tomando como antecedente unas procesiones infantiles organizadas anteriormente en la zona.
La advocación “del Prado” fue escogida como homenaje a la Patrona de La Higuera de la Sierra, tierra natal del primer párroco del barrio, el venerable sacerdote Don Francisco Girón.
La imagen de la Virgen procesionó por primera vez el Viernes de Dolores de 2009, partiendo desde el Centro Municipal Sociocultural “Lazareto”, lugar donde permaneció hasta octubre de 2017, cuando pasó a recibir culto en su actual sede: la Capilla de Ntra. Sra. del Prado en su Dolor, antiguas dependencias de la Parroquia de San Pablo.
El 11 de noviembre de 2019, el entonces Obispo de Huelva, Don José Vilaplana Blasco, erigió oficialmente la corporación como Hermandad de Penitencia.
Hábito de Nazareno
Túnica y capa de sarga color hueso, botonadura y antifaz de los llamados de “babero largo” en terciopelo azul real y cíngulo en seda del mismo color.
Hermano Mayor
José Alejandro Roca Delgado
Nuestra Señora del Prado en su Dolor
La imagen titular es Nuestra Señora del Prado en su Dolor, una Virgen Dolorosa realizada por el imaginero Don Rubén Fernández Parra en el año 2009.
La iconografía actual es la de una Dolorosa bajo palio, aunque la Hermandad tiene previsto incorporar un paso de misterio que represente el pasaje evangélico de las Negaciones y Lágrimas de San Pedro, lo que enriquecerá el discurso narrativo de la Cofradía.
Paso de palio de Nuestra Señora del Prado en su Dolor
El proyecto de paso de palio ha sido diseñado por el reconocido artista granadino Álvaro Abril, quien ha concebido un conjunto plenamente singular en el ámbito cofrade, tanto por la estética elegida como por el programa iconográfico. El diseño se caracteriza, además, por la incorporación de hojas de higuera como motivo ornamental, en alusión directa al barrio de El Higueral y a la simbología bíblica de este árbol.
La principal novedad radica en la elección del estilo Segundo Imperio como lenguaje artístico. Se trata de un estilo nacido en Francia durante el gobierno de Napoleón III y su esposa, la española Eugenia de Montijo, que revolucionó la arquitectura y las artes decorativas en la segunda mitad del siglo XIX. Huelva no permaneció al margen de estas corrientes, pues durante aquellos años la ciudad experimentó una transformación urbanística y artística marcada por el eclecticismo y la influencia francesa, con hitos como la Plaza de las Monjas o las obras del arquitecto Trinidad Soriano Hidalgo (1882-1891).
El Segundo Imperio, ajeno hasta ahora al mundo cofrade, se recupera como homenaje a una época en la que la religiosidad popular vivió una auténtica edad de plata, con la fundación de numerosas hermandades como la de los Judíos (1862) o la de la Esperanza (1893). El proyecto pretende trasladar al ámbito de la Semana Santa la fastuosidad de este estilo, convertido en vehículo de evangelización y catequesis a través del arte.
El futuro paso de palio no solo beberá de la estética francesa, sino también de referentes locales muy ligados a la historia y la arquitectura de Huelva, como las guirnaldas teatrales del Gran Teatro, los encasamientos moldurados de la vivienda de las Adoratrices, las molduras sextavadas de la Casa de la Chanca, los modillones del Antiguo Círculo Mercantil (1889), los remates de la Antigua Estación de Zafra (1892), los lenguajes eclecticistas de Francisco Monís Morales o los coronamientos curvos del Antiguo Conservatorio. De este modo, el paso se erige también como un tributo a la identidad onubense, enlazando arte, historia y devoción.
El programa iconográfico, diseñado junto al investigador Francisco Javier González García, se desarrollará en varias fases. En la primera se abordarán las piezas de orfebrería —la peana y los respiraderos—, quedando para más adelante los varales y el palio de techo. La calle de la Cera acogerá la representación en orfebrería de la Virgen del Prado, Patrona de Higuera de la Sierra. La peana, en estilo Imperio, llevará inscrita una frase de la Salve a Nuestra Señora del Prado en su Dolor, mientras que los respiraderos enmarcarán la mesa del paso con un programa iconográfico que vincula la devoción mariana onubense con la gesta del Descubrimiento de América.
En los respiraderos se representarán advocaciones profundamente relacionadas con este hecho y con la difusión del cristianismo en el Nuevo Mundo: Nuestra Señora de la Cinta, Patrona de Huelva; Nuestra Señora de los Milagros, Patrona de Palos de la Frontera; la Reina de los Ángeles, Patrona de Alájar; la Virgen de la Antigua, vinculada a la Catedral de Sevilla; y la Virgen de Guadalupe, devoción mariana más importante de América. Con esta selección se refuerza el carácter universal del proyecto, conectando la devoción local con la trascendencia histórica de Huelva como puerta del Nuevo Mundo.
Un elemento recurrente en el diseño será la hoja de higuera, presente en la ornamentación del paso como emblema del barrio del Higueral. Su elección no es casual: la higuera posee un fuerte simbolismo bíblico y cultural. En el Antiguo Testamento simboliza al pueblo de Israel y se asocia con la tribu de Judá; en la tradición mesopotámica se consideraba el árbol del conocimiento, vinculado a la fertilidad, la abundancia y la buena fortuna; e incluso, según algunas interpretaciones, el primer árbol del Edén pudo ser una higuera.
De este modo, el futuro paso de palio se convierte en una obra arraigada a su barrio, pero también en una catequesis visual sobre la universalidad del mensaje cristiano.
Otros enseres
Cruz de Guía realizada por los Hermanos Fernández (2017), la Corona de la Virgen de Orfebrería San Juan (2018) y la saya bordada en oro fino sobre base de antiguos bordados del siglo XIX, confeccionada por Don Antonio Villar Moreno.
Corona de salida de Nuestra Señora del Prado en su Dolor
Hermandad de Penitencia de Nuestra Señora del Prado en su Dolor
El proyecto de la corona de salida se inicia en el año 2017, finalizándose en 2018. Fue confeccionada por Manuel Fernando Martínez y Juan Gutiérrez, del taller de orfebrería San Juan, situado en la localidad sevillana de San Juan de Aznalfarache. Realizada en metal sobredorado, la corona fue costeada en su totalidad gracias a las aportaciones populares de los vecinos del barrio de El Higueral.
Estructuralmente, se trata de una corona de tipo abierto, al no incluir imperiales. Su base o aro, de constitución muy sencilla, presenta un zafiro de color azul en el centro. En el canasto se perciben una serie de hojas de higuera, en clara alusión al barrio, y destacan numerosas perlas de zafiro azul, haciendo referencia al color corporativo de la hermandad. También se aprecian seis cartelas que incluyen letanías dedicadas a Nuestra Madre.
A continuación, se disponen dos guirnaldas que dan paso a la diadema, la cual vuelve a incorporar hojas de higuera, reforzando de nuevo la simbología vinculada al barrio. En el centro de la diadema se encuentra el rostro de un querubín. En la ráfaga se aprecia una alternancia de rayos rectos y oblicuos. De algunos de estos rayos penden seis estrellas a cada lado, sumando un total de doce. Cada estrella contiene una perla azul de zafiro, reiterando la alusión al color representativo de la corporación.
Finalmente, toda la corona queda rematada por una cruz central, en la que se distinguen dos nuevas perlas de zafiro azul: una situada en la base y otra justo en el centro de la cruz.
Fuente: Javier Jesús Beltrán Castaño, autor del Trabajo de Fin de Grado (TFG) del que se ha cedido esta información.
Capilla de Nuestra Señora del Prado en su Dolor (Huelva)
La Capilla de Nuestra Señora del Prado en su Dolor se encuentra en la barriada del Higueral, en Huelva, y constituye la sede de la joven Hermandad de Penitencia del mismo nombre. Su origen se remonta al año 2009, cuando un grupo de niños del barrio comenzó a procesionar una pequeña imagen mariana bajo palio, en una manifestación espontánea de fe y devoción que con el tiempo se convirtió en el germen de una nueva corporación cofrade.
Con el paso de los años, aquel sencillo gesto fue adquiriendo estructura y formalidad, y en 2017 se reconoció oficialmente como Asociación Parroquial. En diciembre de 2019, tras una sólida etapa de crecimiento y consolidación, se constituyó como Hermandad de Penitencia, marcando un hito para el barrio y para la comunidad eclesial de Huelva.
La actual imagen titular de Nuestra Señora del Prado en su Dolor es obra del imaginero sevillano Rubén Fernández Parra y fue bendecida en 2009. Desde entonces, ha sido el centro espiritual y devocional de la Hermandad, que ha crecido gracias al esfuerzo conjunto de niños, jóvenes y adultos del Higueral.
La capilla se ubica junto al centro social del barrio, en la calle Costa Rica, y fue bendecida por el entonces obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco, el 15 de diciembre de 2019, en una emotiva misa de acción de gracias.
Cada Viernes de Dolores, la Hermandad realiza su estación de penitencia por las calles del Higueral, destacándose por su sencillez, fervor y espíritu comunitario. Aunque a largo plazo se contempla la incorporación de un paso de misterio, centrado en el pasaje evangélico de las Negaciones de San Pedro, la Hermandad ha apostado por un crecimiento pausado y sólido, sin abandonar sus raíces ni su vocación de cercanía con el barrio.
En la actualidad, la Capilla de Nuestra Señora del Prado en su Dolor es un ejemplo de cómo la fe vivida con autenticidad puede transformar una ilusión infantil en una realidad cofrade plenamente integrada en el tejido devocional y social de Huelva, manteniendo viva la llama de la esperanza y el compromiso en uno de los barrios más populares de la ciudad.

















