Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva

Hermandad de los Mutilados

Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Victoria Despojado de sus Vestiduras, Nuestra Señora de la Paz y San Rafael Arcángel

Fotografías:»Juan Antonio García Delgado, Manuel García, Juan Luis Rodríguez Medina, Joaquín Bahamonde Romero, Adrián Rodríguez y Pablo Jesús Núñez Romero»

La Hermandad de los Mutilados fue fundada el 26 de marzo de 1943 por caballeros mutilados y excombatientes de la Guerra Civil Española, pertenecientes al bando sublevado. Estableció su sede canónica en la antigua iglesia de San Francisco, donde compartió espacio con la Hermandad de la Esperanza de Huelva.

Ese mismo año se adquiere una primera imagen dolorosa, obra del artista cartayero Federico López Pereira. Fue bendecida el 15 de abril de 1943 bajo la advocación de Nuestra Señora de la Paz, y ese mismo año se acordó por primera vez realizar Estación de Penitencia. El 9 de mayo de 1943 se conformó la primera Junta Oficial, siendo Joaquín de la Torre el primer Hermano Mayor.

Ese mismo año se encargó al escultor ayamontino Antonio León Ortega una nueva imagen de la Virgen, que procesionó por primera vez en 1944. Un año más tarde, en 1945, se bendice la imagen del Cristo, también obra de León Ortega, que completa su misterio entre 1952 y 1954 con la incorporación de tres sayones que acompañan a la imagen en el Monte Calvario.

Ambas imágenes recibieron las advocaciones de la Paz y la Victoria, respectivamente, en clara alusión política al triunfo del bando franquista, de cuyas filas provenían los fundadores.

Durante la década de 1940, la Hermandad incrementó notablemente su patrimonio. Se encargó el paso del Cristo de la Victoria a Miguel Llácer y se adquirieron numerosos enseres, destacando especialmente los respiraderos del paso de palio, obra de Eduardo Seco Imberg, restaurados en 1990 por Antonio Santos.

Crónicas de la época, como las del diario Odiel de 1947, documentan las primeras salidas procesionales. La cofradía, conocida popularmente como «la de los Caballeros Mutilados», salía desde San Francisco a las diez de la noche, encabezada por la banda de la Cruz Roja, seguida de una larga fila de nazarenos. El Cristo de la Victoria vestía una túnica de tisú de oro y se adornaba con claveles rojos, mientras que la Virgen era acompañada por un cortejo con bandera concepcionista, monaguillos con canastillas celestes, incensarios, y el banderín del Cuerpo de Mutilados. El palio lucía varales nuevos, así como manto, palio y caídas de raso blanco bordado en oro.

En 1949 se incluye como cotitular a San Rafael Arcángel, patrón del cuerpo de mutilados y excombatientes.

En 1956, Nuestra Señora de la Paz participó en la Magna Mariana celebrada en Huelva. En 1959, la Cofradía realiza su última estación de penitencia desde San Francisco, trasladándose en 1960 a la parroquia de San Sebastián.

A partir de 1975, con la caída del Régimen y el inicio de la Transición democrática, la Hermandad afronta un cambio de rumbo, acentuado por el derrumbe de su Casa Hermandad en 1980. En los años 90, comienza un período de renovación artística con la realización de la nueva peana, obra del taller sevillano de los Hermanos Delgado, junto a nuevos candelabros de entrevarales, jarras delanteras y la restauración de los respiraderos.

Una de las grandes transformaciones de esta etapa fue la restauración de la Virgen de la Paz por el imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte, marcando un antes y un después en la vida de la corporación.

En los años siguientes, se proyecta un nuevo conjunto de bordados para el paso de palio, ejecutado por el bordador onubense Rafael Infante. Se realizaron la saya en tisú de plata en los años 90, y en los 2000 se comenzaron a estrenar nuevas piezas como la toca de sobremanto y las bambalinas. También se encargó una nueva corona en plata de ley, obra nuevamente de los Hermanos Delgado, y se completó la candelería del paso de palio, ejecutada por Hijos de Juan Fernández.

En 2011, la Hermandad adquiere carácter sacramental, encargando un nuevo estandarte realizado por Rafael Infante, con pinturas de Juan Luis Aquino, y se convierte en pionera al organizar la única procesión de Impedidos de la capital onubense.

En 2018 se conmemora el 75º aniversario fundacional, culminando los actos el 29 de septiembre —festividad de San Rafael Arcángel— con una salida extraordinaria de Nuestra Señora de la Paz, en un itinerario especial que incluyó un emotivo reencuentro con la Hermandad de la Esperanza.

En 2022, la Hermandad estrena al completo el nuevo juego de varales, obra también de los Hermanos Delgado. De esta obra destacan los ángeles en la base, dos de los cuales portan una mascarilla como recuerdo de la pandemia, y otro una flor en homenaje al florista de la Hermandad, Luis Morillo, fallecido años atrás.

En la actualidad, la Hermandad continúa con grandes proyectos, entre ellos la restauración de sus imágenes llevada a cabo por Pedro Manzano, el cambio de hábito nazareno y nuevas incorporaciones para seguir engrandeciendo el patrimonio de esta clásica cofradía onubense.

Hábito de Nazareno
El hábito consta de túnica de cola de color blanco roto, en tejido de sarga, con botonadura negra. El cíngulo trenza seda en color negro y celeste, mientras que el morrión es de terciopelo negro. En el centro del morrión, a la altura del pecho, aparece bordado el escudo de la hermandad. El hábito se completa con guantes y calcetines blancos.

Hermano Mayor
Jesús Pastor Medel Fuentesal

Santísimo Cristo de la Victoria

Escultura de Antonio León Ortega, realizada en 1945. Representa a Jesús camino del Calvario, acompañado por tres sayones (realizados entre 1952 y 1954).

Nuestra Señora de la Paz

Imagen titular realizada también por Antonio León Ortega en 1943, bendecida y procesionada por primera vez en 1944. Restaurada posteriormente por Luis Álvarez Duarte.

San Rafael Arcángel

Cotitular de la Hermandad desde 1949, patrón del cuerpo de mutilados y excombatientes.

Paso del Cristo de la Victoria

El paso procesional del Santísimo Cristo de la Victoria fue realizado por Miguel Llácer en la década de 1940. Se trata de una obra sobria y de gran fuerza expresiva, concebida para acoger el conjunto escultórico que representa el camino al Gólgota, con la imagen del Señor acompañado por los tres sayones tallados entre 1952 y 1954. En sus primeras salidas, la talla del Cristo vestía una túnica de tisú de oro, detalle que subrayaba el carácter triunfalista y simbólico con el que se configuró la Hermandad en sus orígenes.

Paso de palio de Nuestra Señora de la Paz

El paso de palio de Nuestra Señora de la Paz constituye uno de los grandes tesoros patrimoniales de la Hermandad. Entre sus elementos más antiguos destacan los respiraderos, realizados por Eduardo Seco Imberg a mediados del siglo XX y posteriormente restaurados en 1990 por Antonio Santos, devolviéndoles el esplendor original.

La peana y los varales son obra de los Hermanos Delgado, reputado taller sevillano. Precisamente los nuevos varales, estrenados en 2022, llaman la atención por su riqueza decorativa, en la que se incluyen pequeños ángeles en la base con una simbología muy contemporánea: dos de ellos portan mascarillas en recuerdo de la pandemia, mientras otro sostiene una flor como homenaje al florista de la Hermandad, Luis Morillo, fallecido años atrás.

La candelería del paso fue ejecutada por Hijos de Juan Fernández, aportando elegancia y proporción al conjunto. Por su parte, la corona de plata de ley, también obra de los Hermanos Delgado, enmarca con majestuosidad el rostro de la Dolorosa.

En cuanto al conjunto de bordados, la Hermandad confió en el bordador onubense Rafael Infante, quien ha diseñado y ejecutado un proyecto integral que se ha ido incorporando progresivamente. Entre las piezas más destacadas se encuentran las bambalinas, la toca de sobremanto y la saya en tisú de plata, todas ellas concebidas con un lenguaje clásico y refinado que realza la dulzura y serenidad de la Virgen.

Estandarte sacramental (2011)

En el año 2011, la Hermandad, tras adquirir carácter sacramental, incorporó un nuevo estandarte, diseñado y bordado por Rafael Infante. Esta pieza combina el esplendor del bordado con la riqueza pictórica de Juan Luis Aquino, autor de las pinturas que completan la obra. El estandarte no solo representa la identidad eucarística de la corporación, sino que también simboliza su renovación y compromiso con la tradición sacramental dentro de la Semana Santa onubense.

Corona de salida de Nuestra Señora de la Paz
Real e Ilustre Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Victoria, Nuestra Señora de la Paz y San Rafael Arcángel

El proyecto de la realización de la corona de Nuestra Señora de la Paz se inició en el año 2000 y culminó en 2001. Fue confeccionada en plata por los hermanos Ángel, José y Francisco Javier Delgado, del taller Orfebrería Delgado López S.L.. La financiación de esta pieza se llevó a cabo gracias al esfuerzo de la Hermandad, contando con la especial aportación de dos familias de gran arraigo en la corporación: la familia González Mora y la familia Garrido Alloza, quienes costearon la mitad de la obra.

En cuanto a su descripción, la pieza destaca por su riqueza simbólica y su cuidada ejecución. El canasto, compuesto por aro y cuerpo, presenta en su base finas ramas de olivo, clara alusión a la Paz, advocación de la Virgen. En el mismo aparece la inscripción: “REINA DE LA PAZ”, que subraya la realeza espiritual de la titular.

La estructura incorpora rombos y colas inspirados en la primera corona de la Virgen, realizada en los talleres de Eduardo Seco Imberg. En la parte central del canasto, tanto delantera como trasera, se disponen flores de lis, símbolo de realeza, que en esta ocasión hacen referencia a la familia real española, tras el nombramiento de S.M. el Rey Don Juan Carlos I como Hermano Mayor Honorario de la Hermandad en 1990, año en el que la corporación adquirió el título de “Real Hermandad”. Sobre el canasto se alzan ocho imperiales, decorados con trenzados y motivos vegetales.

La diadema está ornamentada igualmente con ramas de olivo, enmarcando en su parte central la figura de una paloma, símbolo del Espíritu Santo y de la advocación mariana. De esta representación se irradian rayos de luz, subrayando la dimensión espiritual de la pieza.

El conjunto se corona con una ráfaga circular o resplandor, compuesta por doce rayos biselados de tres puntas, siendo la central más ancha y elevada. Entre los rayos se intercalan doce perchetes “a Candelieri”, decorados con hojas de acanto y rematados por estrellas de ocho puntas. En la parte superior, la pieza culmina con una cruz asentada sobre una piedra, en la que se enmarca el anagrama de María, signo de la consagración total de la Virgen a Dios.

Fuente: Javier Jesús Beltrán Castaño, autor del Trabajo de Fin de Grado (TFG) del que se ha cedido esta información.

Parroquia de San Sebastián (Huelva)

La Parroquia de San Sebastián de Huelva fue erigida en 1956 como respuesta a la necesidad de dotar al creciente barrio de un nuevo templo, tras el derribo de la antigua ermita dedicada al santo patrón en 1931. La colocación de la primera piedra tuvo lugar el 9 de marzo de 1958, y el templo fue bendecido el 19 de enero de 1959, coincidiendo con la festividad de San Sebastián, en una ceremonia presidida por el obispo Pedro Cantero Cuadrado.

De estilo sobrio y funcional, con elementos clásicos en su fachada, el edificio presenta una nave central amplia, rematada por un coro alto y un retablo mayor de estética tradicional. En dicho retablo se venera la imagen de San Sebastián, patrón de la ciudad, acompañado de otras representaciones iconográficas que evocan su martirio. En el interior también destacan pinturas y esculturas contemporáneas de artistas locales.

Desde su fundación, la parroquia ha desempeñado un papel esencial en la vida religiosa y social del barrio, convirtiéndose en centro de culto, formación y acción pastoral. Acoge numerosas celebraciones litúrgicas, además de actividades parroquiales, catequesis, convivencias y campañas de caridad a través de Cáritas.

En su seno tienen sede canónica dos hermandades de penitencia: la Hermandad de los Mutilados (fundada en 1943 y con imágenes del Cristo de la Victoria y la Virgen de la Paz, obras de Antonio León Ortega) y la Hermandad de los Estudiantes, vinculada a la Universidad de Huelva y erigida como hermandad en 1949.

La Parroquia de San Sebastián, con más de seis décadas de historia, continúa siendo un pilar fundamental de la devoción popular y de la vida parroquial onubense, manteniendo viva la tradición en torno al culto a su patrón y fomentando el compromiso cristiano en el corazón de la ciudad.

Párroco: Rvdo. Sr. D. Cipriano del Toro

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