El Gran Teatro de Huelva acogió el pasado 18 de marzo el acto institucional con motivo del Día de Huelva, en el que el Ayuntamiento hizo entrega de las Medallas y Distinciones de la ciudad. La ceremonia sirvió también como escenario para anunciar la adquisición del Cabezo de San Pedro por parte del Consistorio, en una decisión de gran relevancia para la capital.
El acto estuvo marcado por el recuerdo a las víctimas del accidente de Adamuz, del que se cumplían dos meses. La alcaldesa, Pilar Miranda, inició su intervención con un emotivo homenaje, reiterando el compromiso del Ayuntamiento y de la ciudad con las familias afectadas, destacando la importancia de preservar su memoria y evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.
Entre los reconocimientos otorgados, la Medalla de Huelva a la Tradición fue concedida a la Hermandad de la Santa Cruz, poniendo en valor una trayectoria caracterizada por el compromiso, la constancia y la fidelidad a la esencia de la Semana Santa onubense.
Los orígenes de la corporación se remontan a octubre de 1988, cuando un grupo de jóvenes cofrades impulsó una Tertulia Cultural Cofrade que serviría como germen de la futura Hermandad de Penitencia, contando con la guía espiritual de Carlos Núñez Vega. Tras un prolongado proceso fundacional, la Hermandad alcanzó su Erección Canónica el 11 de diciembre de 2001 en la Parroquia de Santiago Apóstol, celebrando el próximo mes de diciembre su vigésimo quinto aniversario.
A lo largo de estos años, la Hermandad ha consolidado una identidad propia basada en la vocación penitencial y la perseverancia, incorporándose a la nómina oficial de la Semana Santa de Huelva en 2012. Desde entonces, realiza su Estación de Penitencia cada Miércoles Santo desde la Parroquia de la Purísima Concepción.
Especial relevancia adquiere su estrecha vinculación con la ciudad de Huelva, reflejada en un patrimonio artístico concebido para ensalzar los símbolos históricos y monumentales de la capital.
