Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva

Fotografías: «Juan Antonio García Delgado, Mari Bella Martín Pérez y Rodrigo Rodríguez Hernández«

La devoción a la Santísima Virgen de las Angustias en Ayamonte se remonta a los primeros años del siglo XVI, cuando la imagen fue hallada en un estero del río Guadiana, en tiempos de los marqueses Teresa de Zúñiga y Manrique de Castro y Francisco de Zúñiga Guzmán y Sotomayor. Coincidía con un periodo de gran crecimiento poblacional debido a la intensa actividad pesquera, lo que motivó a los marqueses a fomentar la construcción de una nueva parroquia en el barrio de La Ribera: la de Nuestra Señora de las Angustias. Por su cercanía al río y la amenaza constante de la piratería berberisca, se rodeó el templo de un baluarte defensivo.

 

La elección del título “de las Angustias” para la nueva iglesia respondió al fervor de la época por la imagen de la Virgen con su Hijo muerto en brazos, devoción muy promovida por la reina Isabel la Católica. Desde su entronización en un sencillo tabernáculo, la Virgen fue objeto de una creciente devoción popular, alimentada por limosnas procedentes de los ayamontinos emigrados al Nuevo Mundo y marineros enrolados en la Carrera de Indias, lo que permitió la progresiva ampliación del templo hasta transformarse en el actual Santuario Parroquial.

A lo largo de los siglos, Ayamonte ha acudido a su Patrona en momentos de epidemias, sequías, terremotos o guerras. Especialmente tras el terremoto de Lisboa de 1755, el fervor popular culminó con la proclamación oficial como Patrona de Ayamonte el 11 de enero de 1756.

 

El 7 de septiembre de 1875 se fundó oficialmente la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, encargada de promover el culto y organizar sus salidas procesionales, las cuales no han cesado desde entonces.

 

En el siglo XX destacan hitos como su participación en la Procesión Magna de 1954 en Huelva con motivo del Año Mariano Universal, o su proclamación como Alcaldesa Perpetua de Ayamonte el 8 de septiembre de 1991.

 

Finalmente, el 25 de julio de 1992, la imagen fue Coronada Canónicamente, coincidiendo con los Congresos Mariológico y Mariano celebrados en la diócesis de Huelva con motivo del V Centenario del Descubrimiento de América, en el que la marinería ayamontina tuvo un papel destacado.

La imagen de Nuestra Señora de las Angustias Coronada es una dolorosa de candelero que representa a la Virgen con su Hijo muerto en sus brazos, acorde con la iconografía propia de la advocación “de las Angustias”. Su estilo responde al gusto barroco andaluz, de profunda expresión contenida, recogida y serena.

Su rostro refleja el dolor de una madre que, aún en la tragedia, mantiene la dignidad y fortaleza. Se trata de una imagen de vestir, ricamente ataviada a lo largo del año con distintos mantos y coronas, especialmente la corona de la Coronación Canónica de 1992, símbolo del fervor de todo un pueblo.

El culto a la Virgen de las Angustias ha sido constante y profundamente popular desde el siglo XVI. Las principales celebraciones tienen lugar en septiembre, siendo el día 8 su festividad, además de contar con novenas, besamanos y procesiones solemnes que recorren las calles de Ayamonte.

La Virgen de las Angustias ostenta los títulos de Patrona de Ayamonte desde 1756, Alcaldesa Perpetua desde 1991 y fue Coronada Canónicamente en 1992.

En el marco del CL Aniversario de la Hermandad, la imagen participará en la Magna Mariana del 20 de septiembre de 2025, dentro del Año Santo Jubilar. Será un hito histórico en el que la Patrona de Ayamonte recorrerá las calles de Huelva como “Peregrina de la Esperanza”, acompañada de miles de devotos.

Corona de salida de Nuestra Señora de las Angustias Patrona de Ayamonte

El proyecto de la actual corona de salida de Nuestra Señora de las Angustias, patrona de Ayamonte, se inició en el año 1981, tras la apertura del expediente de coronación canónica de la Santísima Virgen por parte del entonces obispo de Huelva, Mons. Rafael González Moralejo. Este proceso culminó en 1992, año en el que la imagen mariana fue coronada canónicamente.

La presea fue ejecutada por el orfebre cordobés Francisco Díaz Roncero en su propio taller de orfebrería. Realizada en plata y oro, fue sufragada íntegramente mediante donaciones de los hermanos y vecinos de la localidad de Ayamonte. Para ello, la Hermandad realizó un llamamiento a través de boletines informativos y medios de comunicación locales, obteniendo una respuesta unánime del pueblo, que permitió reunir 1.058,3 gramos de oro y 2.342,3 gramos de plata, dando así forma al sueño colectivo de ver a su patrona coronada.

En cuanto a su estructura, el aro del conjunto se divide en dos partes: una primera, que descansa sobre las sienes de la Virgen, donde se aprecia una leve decoración ornamental; y una segunda, en la que se disponen guirnaldas confeccionadas en oro, separadas entre sí por pequeños salientes a modo de broches, en los cuales se encuentran incrustadas piedras azules.

En el canasto se aprecia una gran riqueza de detalles que aluden a la localidad de la Virgen. Elaborado en plata y oro, presenta seis hornacinas distribuidas simétricamente: tres en la parte frontal y tres en la parte posterior. Cuatro de ellas, situadas en los laterales, albergan las imágenes de San Diego de Alcalá, patrón de Ayamonte; el beato ayamontino Vicente de San José Ramírez, evangelizador en América; Santa Ángela de la Cruz, en homenaje a la comunidad de las Hermanas de la Cruz por su labor en el municipio; y San José, esposo de la Virgen y copatrono de la ciudad. Todas estas figuras están realizadas en plata.

En la hornacina central delantera se ubica el escudo de la Hermandad, mientras que en la hornacina central trasera se encuentra el escudo de la ciudad de Ayamonte. Estas hornacinas están flanqueadas por pilastras rematadas con jarras que contienen ramos de azucenas, símbolo de la pureza de la Virgen María.

Del canasto surgen seis imperiales en forma de tritón que culminan en un orbe, simbolizando el dominio de Cristo sobre el mundo. La ráfaga presenta doce estrellas, seis a cada lado, que emergen de rayos biselados alternados en plata y oro.

Finalmente, todo el conjunto se remata con una cruz central, reproducción fidedigna de la que corona el pináculo de la torre de la iglesia de las Angustias. Esta cruz se encuentra sobre una esmeralda donada por los ancianos de la Residencia Lerdo de Tejada de la Santa Caridad.

Fuente: Javier Jesús Beltrán Castaño, autor del Trabajo de Fin de Grado (TFG) del que se ha cedido esta información.

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de las Angustias (Ayamonte, Huelva)

La Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias fue construida en la primera mitad del siglo XVI en el barrio de La Ribera de Ayamonte, posiblemente sobre los restos de una antigua mezquita o estructura defensiva. Su ubicación estratégica junto al río Guadiana respondía a la necesidad de atender espiritualmente a la creciente población del entorno portuario. La devoción a la Virgen de las Angustias se origina, según la tradición, tras el hallazgo milagroso de una imagen en el río por unos pescadores. En 1756, tras librarse la ciudad de los efectos devastadores del terremoto de Lisboa del año anterior, la Virgen fue proclamada Patrona y Alcaldesa Perpetua de Ayamonte. Desde entonces, la cofradía local y los fieles han sostenido la conservación y culto del templo.

El templo presenta planta basilical con tres naves separadas por arcos de medio punto sobre pilares, y cubierta de estilo mudéjar. La nave central, más alta, se cubre con armadura de par y nudillo, mientras que las laterales cuentan con techumbre a dos aguas. La capilla mayor está decorada con un magnífico artesonado mudéjar de gran riqueza ornamental. La fachada principal, de estilo neoclásico, está rematada por una espadaña y precedida por una escalinata. La torre campanario se eleva en varios cuerpos, finalizando en un remate octogonal. En el interior, el retablo mayor fue diseñado en el siglo XVIII por Matías Fernández Cardoso y ejecutado por Andrés Díaz, combinando influencias renacentistas y barrocas. El camarín de la Virgen, de estilo rococó, fue concluido en 1761.

El retablo mayor está decorado con escenas de la Pasión de Cristo talladas en madera policromada. Además, el templo cuenta con numerosos altares y retablos laterales dedicados a San Diego de Alcalá, la Virgen del Rosario, el Simpecado del Rocío, Santa Ana con la Virgen Niña, San José, y otras devociones locales. También conserva un importante patrimonio de orfebrería, bordados, imágenes procesionales y elementos litúrgicos de diversas épocas.

La iglesia y el baluarte defensivo contiguo fueron declarados Bien de Interés Cultural en 2008 por su relevancia histórica, arquitectónica y religiosa. La Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, fundada en 1875, se encarga de custodiar el culto y promover las actividades litúrgicas y sociales vinculadas a la imagen y al templo.

Ermita de la Soledad

La Ermita de Nuestra Señora de la Soledad de Huelva es uno de los templos más antiguos y con mayor simbolismo de la ciudad. Su origen se remonta al siglo XIII, cuando fue levantada bajo la advocación de Santiago de la Espada.

La actual edificación podría ser fruto de una reedificación llevada a cabo en XVII y de importantes reformas efectuadas en el siglo XVIII, especialmente tras el terremoto de Lisboa de 1755. La ermita presenta una arquitectura de estilo barroco popular, con una sola nave rectangular y varias capillas laterales. En su fachada destaca una sencilla portada rematada por una espadaña. Es de reseñar que en su subsuelo se excavó la cripta de la Familia Guzmán y Quesada edificada de mediados del XVII.

Durante siglos, la ermita ha tenido usos muy diversos. Además de su función como templo religioso, acogió cátedras de Latinidad y Gramática (primitivos institutos de Huelva), sirvió como hospital durante la epidemia de cólera de 1854, fue asilo, escuela e incluso sede de ensayos musicales municipales. Sin embargo, a finales del siglo XX cayó en un profundo estado de abandono, perdiendo incluso la cubierta en 1982. Finalmente, gracias al esfuerzo vecinal y de la Hermandad del Santo Entierro, fue restaurada y reabierta al culto en 1995.

En su interior destaca el retablo mayor, donde se venera la imagen de la Soledad de María, obra de Antonio León Ortega realizada en 1944 y restaurada posteriormente por Luis Álvarez Duarte. A su lado se encuentran otras tallas del mismo autor: el Cristo Yacente —que conserva la cabeza del antiguo titular destruido en la Guerra Civil— y la Virgen de las Angustias. En la hornacina superior se encuentra una imagen del apóstol Santiago, realizada por David Valenciano en 1997. También se conservan imágenes de la Virgen del Carmen y de la Inmaculada, así como un cuadro de las Ánimas del Purgatorio pintado por Juan Padilla en 1938, procedente de la parroquia de la Concepción.

Uno de los elementos más singulares de la ermita es su cripta, visible hoy a través de un cristal bajo el presbiterio. Antiguamente fue panteón y osario, y forma parte del legado más antiguo del edificio.

Su recuperación ha supuesto no solo la revitalización de un templo, sino también la recuperación de un espacio de memoria colectiva para el barrio de San Sebastián y para toda la ciudad de Huelva.

Banda de Música del Maestro Tejera de Sevilla

La Banda de Música del Maestro Tejera fue fundada en el año 1910 por el maestro Manuel Pérez Tejera, siendo heredera de una tradición musical que ya tenía presencia en Sevilla desde finales del siglo XIX. Desde sus comienzos, la ba

La Banda de Música del Maestro Tejera fue fundada en el año 1910 por el maestro Manuel Pérez Tejera, siendo heredera de una tradición musical que ya tenía presencia en Sevilla desde finales del siglo XIX. Desde sus comienzos, la banda se caracterizó por su vinculación tanto con el ámbito religioso como con el taurino, dos pilares fundamentales de la cultura sevillana.

En 1918, la formación fue elegida por el torero Joselito el Gallo para amenizar los festejos en la antigua Plaza de Toros Monumental de Sevilla. Más adelante, en 1942, la banda pasaría a ocupar oficialmente el cargo de banda titular de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, lugar que sigue ocupando a día de hoy, siendo parte esencial del ambiente de la plaza durante la temporada taurina.

Tras el fallecimiento de Manuel Pérez Tejera, la dirección fue asumida por su sobrino, José Tristán Martín, quien impulsó decididamente la participación de la banda en la Semana Santa de Sevilla, configurando un repertorio procesional clásico que se convertiría en referente. A su vez, en 2007 asumió la batuta su hijo, José Manuel Tristán Becerra, garantizando la continuidad de la tradición familiar. En 2024, la dirección musical pasó a manos de Sergio Jiménez Martín, marcando una nueva etapa de consolidación y modernización.

La Banda del Maestro Tejera ha sido reconocida con numerosos galardones, entre ellos la Medalla de Oro de la Ciudad de Sevilla, el Nazareno de Plata, el premio El Llamador de Canal Sur y una distinción del Senado de España con motivo de su centenario.

Durante la Semana Santa sevillana, la banda ha acompañado a importantes hermandades como Montserrat, El Amor, Los Estudiantes, El Museo o La Hiniesta, aportando su inconfundible estilo clásico, sobrio y elegante. Su repertorio incluye marchas imprescindibles del género, con autores como Font de Anta, Gámez Laserna o Pedro Braña.

En el ámbito taurino, la banda continúa siendo un referente indiscutible, interpretando pasodobles como “Gallito” o “Plaza de la Maestranza”, con una sonoridad que se ha convertido en emblema del coso sevillano.

Con más de un siglo de trayectoria, la Banda de Música del Maestro Tejera representa una de las instituciones musicales más emblemáticas de Sevilla, manteniendo viva una doble tradición —cofrade y taurina— que forma parte esencial de la identidad cultural andaluza.

nda se caracterizó por su vinculación tanto con el ámbito religioso como con el taurino, dos pilares fundamentales de la cultura sevillana.

En 1918, la formación fue elegida por el torero Joselito el Gallo para amenizar los festejos en la antigua Plaza de Toros Monumental de Sevilla. Más adelante, en 1942, la banda pasaría a ocupar oficialmente el cargo de banda titular de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, lugar que sigue ocupando a día de hoy, siendo parte esencial del ambiente de la plaza durante la temporada taurina.

Tras el fallecimiento de Manuel Pérez Tejera, la dirección fue asumida por su sobrino, José Tristán Martín, quien impulsó decididamente la participación de la banda en la Semana Santa de Sevilla, configurando un repertorio procesional clásico que se convertiría en referente. A su vez, en 2007 asumió la batuta su hijo, José Manuel Tristán Becerra, garantizando la continuidad de la tradición familiar. En 2024, la dirección musical pasó a manos de Sergio Jiménez Martín, marcando una nueva etapa de consolidación y modernización.

La Banda del Maestro Tejera ha sido reconocida con numerosos galardones, entre ellos la Medalla de Oro de la Ciudad de Sevilla, el Nazareno de Plata, el premio El Llamador de Canal Sur y una distinción del Senado de España con motivo de su centenario.

Durante la Semana Santa sevillana, la banda ha acompañado a importantes hermandades como Montserrat, El Amor, Los Estudiantes, El Museo o La Hiniesta, aportando su inconfundible estilo clásico, sobrio y elegante. Su repertorio incluye marchas imprescindibles del género, con autores como Font de Anta, Gámez Laserna o Pedro Braña.

En el ámbito taurino, la banda continúa siendo un referente indiscutible, interpretando pasodobles como “Gallito” o “Plaza de la Maestranza”, con una sonoridad que se ha convertido en emblema del coso sevillano.

Con más de un siglo de trayectoria, la Banda de Música del Maestro Tejera representa una de las instituciones musicales más emblemáticas de Sevilla, manteniendo viva una doble tradición —cofrade y taurina— que forma parte esencial de la identidad cultural andaluza.