La Hermandad Sacramental de la Salud tiene sus raíces en junio de 1976, cuando, bajo el impulso del recordado fundador de la Parroquia de San Francisco de Asís, don Antonio Salas, se erige en el barrio onubense de Pérez Cubillas como la Hermandad de Nuestra Señora de la Salud y San Francisco de Asís. En sus inicios, la corporación adoptó un carácter exclusivamente glorioso, con la imagen primitiva de Nuestra Señora de la Salud como titular, desarrollando una intensa labor evangelizadora y social en el barrio.
Durante sus primeros años, la Hermandad celebraba cultos internos y procesionaba cada mes de mayo por las calles de la feligresía, gozando de una creciente devoción vecinal. Las primeras reglas fueron aprobadas el 15 de junio de 1981 por el obispo Rafael González Moralejo, ya incluyendo el título de “Sacramental”. El párroco era entonces Julián López Gutiérrez y el primer presidente de la corporación fue Carlos Velasco Quintero.
Tras más de una década consolidando su vida como Hermandad de Gloria, en 1991 se incorpora a su patrimonio una imagen dolorosa, realizada por Enrique Pérez Saavedra, bendecida el 6 de diciembre de ese año. En 1998 se añade un Cristo maniatado, obra de David Valenciano Larios, bendecido el 19 de diciembre por el párroco Víctor Bermúdez, con la ciudad de Huelva como madrina representada por el alcalde Pedro Rodríguez.
Ese Cristo protagonizó en 1999 un solemne Vía Crucis por el barrio, preludio de un cambio histórico. El 15 de abril de 2000, el Obispado de Huelva aprueba unas nuevas reglas que otorgan a la corporación el carácter penitencial, pasando a titularse Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia en su Presentación al Pueblo, Nuestra Señora de la Salud y San Francisco de Asís. Ese mismo año, David Valenciano realiza una nueva Virgen de la Salud, que incorpora en su interior las cenizas de la anterior imagen, deteriorada por defectos en la madera.
En estos años iniciales como penitencial, la Hermandad adquiere enseres y compra a la Hermandad del Descendimiento el paso completo obra de Antonio León Ortega, único que talló el artista. También recibe varales de palio donados por familias de la Hermandad y procedentes de los Estudiantes.
El crecimiento se consolida con hechos destacados como la presidencia, el 31 de marzo de 2003, del Vía Crucis oficial del Consejo de Hermandades, y la construcción en 2007 de un anexo parroquial con altura suficiente para la salida de un paso procesional, gracias a terrenos cedidos por el Ayuntamiento y la colaboración vecinal.
En asamblea de enero de 2007 se aprueba el boceto de Manuel Madroñal Isorna para el misterio de la Sentencia. Las imágenes se incorporan progresivamente: Barrabás y un soldado romano (2008), esclavo etíope (2009), Claudia Prócula y otro soldado romano (2010), Poncio Pilatos (2012) y miembro del Sanedrín (2014).
Ese mismo año, tras varios intentos frustrados por la lluvia desde su incorporación a la nómina oficial en 2011, la Hermandad realiza su primera Estación de Penitencia a la Iglesia de la Concepción.
En 2007 la corporación recibe la adhesión a la Orden Franciscana, reforzando su identidad espiritual. En 2010 se presenta el proyecto del actual paso de misterio, a cargo del tallista Francisco Verdugo, aún en ejecución.
Más recientemente, el 6 de octubre de 2024 se inaugura y bendice la Casa Hermandad, en un acto presidido por el director espiritual Antonio Fidalgo Viejo, con asistencia de autoridades municipales y representantes de numerosas hermandades.
Actualmente, la Virgen de la Salud dolorosa espera su primera salida bajo palio, prevista para la Procesión Magna Mariana del 20 de septiembre de 2025, lo que supondrá un hito para la Hermandad.
El cuidado de la imagen está a cargo del vestidor Pedro Bazán y los camaristas Cayetano González y Candelaria Patricio, contando con un notable ajuar de orfebrería y bordados, fruto de donaciones de sus devotos.
Con poco más de cuatro décadas de historia, la Hermandad de la Salud ha pasado de ser una pequeña corporación de barrio a convertirse en una sólida realidad del Martes Santo onubense, marcada por su identidad franciscana, su original iconografía de la Sentencia y un constante empeño en engrandecer su patrimonio y su vida de fe.
Nuestra Señora de la Salud
La imagen de Nuestra Señora de la Salud es una dolorosa de vestir realizada por el escultor e imaginero David Valenciano Larios en el año 2000. Se trata de una imagen de gran belleza serena y profundo carácter devocional, cuya advocación evoca el consuelo y auxilio maternal de la Virgen ante el dolor del mundo.
La Virgen fue restaurada en dos ocasiones por su autor: la primera en el año 2009, y más adelante en 2015, cambiando su fisonomía. Actualmente no procesiona en Semana Santa.
La Virgen de la Salud cuenta con un amplio ajuar compuesto por sayas y mantos de camarín, así como una corona de orfebrería realizada por Manuel de los Ríos, además de ráfaga, puñal y broches donados por hermanos. Su vestidor actual es D. Pedro Bazán y sus camaristas, D. Cayetano González y Dña. Candelaria Patricio.
Un hito patrimonial histórico se vivirá el 20 de septiembre de 2025, cuando la Virgen de la Salud procesione por primera vez bajo palio, en el marco de la Magna Mariana de Huelva, utilizando el paso de palio de la Virgen del Amor de Lepe, perteneciente a la Hermandad de la Misericordia. Este hecho marcará su primera salida bajo paso de palio, constituyendo un acontecimiento sin precedentes en la historia de esta corporación franciscana.
Parroquia de San Francisco de Asís (barriada de Pérez Cubillas, Huelva)
La Parroquia de San Francisco de Asís se erige como centro espiritual y comunitario de la barriada de Pérez Cubillas, uno de los barrios más humildes y con mayor arraigo popular de Huelva. Su historia está íntimamente ligada al desarrollo del propio barrio, que desde mediados del siglo XX fue creciendo en torno a un núcleo obrero necesitado de infraestructuras sociales y religiosas.
El templo, de arquitectura sencilla y funcional, fue concebido para ofrecer un lugar de encuentro, fe y esperanza a sus vecinos, en una zona marcada por el esfuerzo y la solidaridad. Bajo la protección de San Francisco de Asís, patrono de la ecología y de los pobres, la parroquia ha desarrollado una intensa labor pastoral, social y catequética desde sus inicios.
Uno de los hitos más importantes en su historia reciente ha sido la consolidación de la Hermandad de la Salud, nacida como asociación de gloria en 1976 y erigida como hermandad de penitencia en el año 2000. Desde entonces, esta corporación se ha convertido en parte fundamental de la vida parroquial, realizando su estación de penitencia cada Martes Santo desde el mismo templo.
La parroquia también celebra con especial intensidad la festividad de San Francisco de Asís, cada 4 de octubre, incluyendo la tradicional bendición de animales y plantas, una manifestación de fe sencilla pero profundamente enraizada en el espíritu franciscano.
A lo largo de los años, la Parroquia de San Francisco de Asís ha sido testigo del crecimiento humano y espiritual del barrio, sirviendo de refugio, guía y espacio de encuentro para generaciones de fieles.
Sin ostentaciones ni grandes monumentos, pero con la grandeza de quien acompaña en el día a día a su pueblo, esta parroquia continúa siendo faro de esperanza y vida cristiana en el corazón de Pérez Cubillas.
Ermita de la Soledad
La Ermita de Nuestra Señora de la Soledad de Huelva es uno de los templos más antiguos y con mayor simbolismo de la ciudad. Su origen se remonta al siglo XIII, cuando fue levantada bajo la advocación de Santiago de la Espada.
La actual edificación podría ser fruto de una reedificación llevada a cabo en XVII y de importantes reformas efectuadas en el siglo XVIII, especialmente tras el terremoto de Lisboa de 1755. La ermita presenta una arquitectura de estilo barroco popular, con una sola nave rectangular y varias capillas laterales. En su fachada destaca una sencilla portada rematada por una espadaña. Es de reseñar que en su subsuelo se excavó la cripta de la Familia Guzmán y Quesada edificada de mediados del XVII.
Durante siglos, la ermita ha tenido usos muy diversos. Además de su función como templo religioso, acogió cátedras de Latinidad y Gramática (primitivos institutos de Huelva), sirvió como hospital durante la epidemia de cólera de 1854, fue asilo, escuela e incluso sede de ensayos musicales municipales. Sin embargo, a finales del siglo XX cayó en un profundo estado de abandono, perdiendo incluso la cubierta en 1982. Finalmente, gracias al esfuerzo vecinal y de la Hermandad del Santo Entierro, fue restaurada y reabierta al culto en 1995.
En su interior destaca el retablo mayor, donde se venera la imagen de la Soledad de María, obra de Antonio León Ortega realizada en 1944 y restaurada posteriormente por Luis Álvarez Duarte. A su lado se encuentran otras tallas del mismo autor: el Cristo Yacente —que conserva la cabeza del antiguo titular destruido en la Guerra Civil— y la Virgen de las Angustias. En la hornacina superior se encuentra una imagen del apóstol Santiago, realizada por David Valenciano en 1997. También se conservan imágenes de la Virgen del Carmen y de la Inmaculada, así como un cuadro de las Ánimas del Purgatorio pintado por Juan Padilla en 1938, procedente de la parroquia de la Concepción.
Uno de los elementos más singulares de la ermita es su cripta, visible hoy a través de un cristal bajo el presbiterio. Antiguamente fue panteón y osario, y forma parte del legado más antiguo del edificio.
Su recuperación ha supuesto no solo la revitalización de un templo, sino también la recuperación de un espacio de memoria colectiva para el barrio de San Sebastián y para toda la ciudad de Huelva.
La Banda de Música Nuestra Señora de Albricias de El Cerro de Andévalo fue fundada en mayo de 2016 por un grupo de músicos de la charanga local “Al Compás”, con la inquietud de dar forma a una formación musical estable, con vocación cofrade y un proyecto artístico ambicioso. Desde sus inicios, la banda ha estado dirigida por Juan Mora Mora, clarinetista titulado y profesor en distintas escuelas de música, quien también lidera el Aula de Música Albricias, vinculada directamente a la agrupación.
Su nacimiento supuso una renovación en el panorama musical de la localidad, cubriendo un espacio necesario dentro de la Semana Santa cerreña y proyectando la tradición sonora del municipio hacia nuevos horizontes. En muy poco tiempo, la banda logró consolidarse como referente en la comarca, ofreciendo conciertos, participando en actos litúrgicos y organizando eventos propios como el Certamen de Bandas Albricias, que en sus distintas ediciones ha reunido a agrupaciones musicales de diversos estilos procedentes de toda la provincia de Huelva.
Además de su presencia habitual en las festividades locales, como la procesión del Corpus Christi, la banda ha ampliado su actividad a municipios como Isla Cristina, San Juan del Puerto, Manzanilla, Valverde del Camino, Calañas o la capital onubense. Uno de sus hitos más destacados fue su participación en Sevilla, en octubre de 2017, acompañando a María Santísima del Amparo, lo que supuso un impulso decisivo en su proyección externa.
En paralelo, la Banda de Albricias ha desarrollado una importante labor formativa a través de su escuela de música, fomentando el acceso de jóvenes a la educación musical y asegurando el relevo generacional dentro de la agrupación. Este compromiso se ha visto reflejado también en su primera grabación, presentada en la Cuaresma de 2025 bajo el título Suena Albricias, testimonio de su crecimiento musical y de su apuesta por una identidad sonora propia.
Con menos de una década de historia, la Banda de Música Nuestra Señora de Albricias se ha consolidado como un pilar fundamental de la vida cultural y religiosa de El Cerro de Andévalo. Su dedicación a la música procesional, su labor educativa y su constante vocación de mejora la sitúan como una de las formaciones emergentes más sólidas y prometedoras del panorama musical onubense.





